San Rafael, Mendoza sábado 23 de enero de 2021

Entrevista con Mick Schumacher: «Las comparaciones con mi padre no son una carga»

Mick Schumacher, la pasada temporada en Fórmula 2.
Mick Schumacher, la pasada temporada en Fórmula 2. 

En este 2020 que acaba se proclamó campeón de Fórmula 2 y la temporada próxima saltará al Mundial con la escudería Haas. El hijo de Michael, siete veces campeón, se muestra confiado en su talento y en su experiencia.

«Siento que estoy preparado para mi primer año en la Fórmula 1 y creo que esa es la única actitud posible para encarar todo lo que viene. Estoy lejos de comprender completamente el monoplaza, pero hasta ahora he intentado entenderlo todo lo posible, encontrar las respuestas a las preguntas que me genera. En los entrenamientos hay que aprender mucho en muy poco tiempo».

Amable y educado, determinado y reservado, Mick Schumacher (Vufflens-le-Château, Suiza, 1999)es un joven de otra época. Nunca tiene un mal gesto, nunca muestra una actitud fuera de lugar. Suficiente para merecer, antes incluso de su debut en el Mundial de Fórmula 1, el respeto de quienes competirán contra él el año próximo. Al mirarlo viene a la mente la frase de Mufasa, en la película Rey León, al dirigirse al joven Simba, el heredero: «Recuerda quién eres». Es una lección que Mick aprendió rápido en un camino lleno de responsabilidades y privilegios. Un camino realmente intenso.

Ha vivido alegrías y desgracias. ¿Ambas experiencias le hicieron más fuerte?
Para mí es difícil responder a esa pregunta. Todo lo que me ha pasado ha determinado mi manera de ser, eso está claro, me ha convertido en la persona que soy. Supongo que es lo que nos pasa a todos. La personalidad de cada uno se define a través de las experiencias íntimas, esas que se generan a través de determinados sucesos y de determinados sentimientos.
Sebastian Vettel fue su ejemplo y, de alguna manera, su maestro. ¿Qué le aconsejó?
Me dijo que fuera yo mismo en el Mundial, que confiara mucho en mí mismo, que no temiera a mostrarme como soy.
Su generación está llena de talentos como Nikita Mazepin o Yuki Tsunoda. ¿Hay alguien a quien admire especialmente?
Todos tenemos nuestro talento y todos hemos ido adquiriendo experiencia con los años. Yo observo mucho a los otros pilotos de mi edad. Admiro a quienes saben mostrar sus cualidades y creo que puedo aprender de cada uno de ellos.
Muchos hijos de padres campeones sienten la necesidad de liberarse de una herencia pesada. ¿Te pasa lo mismo?
No. Nunca ha supuesto un problema para mí que se recuerde a mi padre Michael en mi presencia, que me comparen con él. Lidiar con su figura es todo un honor y una motivación. Para mí significa un compromiso, me lleva a dar lo mejor de mí, no lo siento como una carga.
Siempre le hablan de su padre Michael, pero no le mencionan la fuerza, el coraje, la dedicación de su madre Corinna.
Eso es completamente cierto. Es la mejor madre del mundo. La considero un ejemplo fundamental en mi vida.
Es un gran amante de las carreras de Fórmula 1 de décadas anteriores y, según cuentan, suele repasar los vídeos de entonces. ¿Qué busca en las imágenes?
El sentido más auténtico y profundo de las carreras. Los monoplazas han cambiado a lo largo del tiempo y muchas otras cosas del Mundial ya no son iguales, pero reviviendo el pasado siempre puedes descubrir algo que sigue siendo importante hoy en día. Aunque no lo parezca, en la evolución de un deporte complejo como es el nuestro hay muchas cosas valiosas que perduran. La conducción y las estrategias de ahora son el resultado de lo que se hizo antes. Me interesa especialmente analizar los adelantamientos: reviso y reviso lo que hacían los pilotos de otros tiempos para aprender.
 Tiene sólo 21 años, es muy joven. ¿Diría que le cuesta controlar sus emociones?
Creo que no. Más allá de la edad, cada piloto se mide por los entrenamientos y las competiciones que ha disputado a lo largo de su vida y, en ese sentido, yo crecí en un ambiente muy particular. El automovilismo requiere aprender una especie de código, acostumbrarse a una serie de situaciones, y creo que en este tiempo lo he conseguido. Ahora intento ser racional ante cada situación porque sé la actitud es determinante en los resultados de cada piloto.
Max Verstappen opina que muchos pilotos ganarían tanto como Lewis Hamilton si corriesen en Mercedes. ¿Está de acuerdo?
Cuando analizas a un campeón que ha dominado toda una época, más allá de una única temporada, existe el riesgo de olvidar algo muy importante: el enorme trabajo que realiza es tan importante como el monoplaza con el que corre o el talento que tiene. Eso hay que tenerlo en cuenta para hablar de Hamilton o para hablar de mi padre, por poner otro ejemplo. Los grandes éxitos no son aleatorios. Son sólo la punta de un iceberg que se compone de mucho trabajo.
Personajes muy importantes en la Fórmula 1 como Jean Todt, Stefano Domenicali, Ross Brawn o Mattia Binotto son amigos de su padre, de su familia. ¿Con quién tiene más relación?
Con todos. Todos los que trabajaron con mi padre crearon una gran historia deportiva y para mí es un privilegio escucharles, compartir el tiempo con ellos.
En estas fechas, ¿Qué le pedirá a los Reyes Magos?
Todavía no he escrito la carta. Yo ya tengo mucho, soy muy feliz. Me gustaría que regalaran una feliz Navidad a todo el mundo. Me gustaría sinceramente.

Fuente:https://www.elmundo.es/deportes/formula-1/2020/12/28/5fe85fd521efa02f6e8b45b5.html

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