San Rafael, Mendoza miércoles 27 de enero de 2021

Tecnología de reconocimiento facial para preservar al oso grizzly

Tecnología de reconocimiento facial para preservar al oso grizzlyUn programa que identifica con un 84% de efectividad a los individuos de esta especie permite controlar su estado de salud y prevenir su interacción con los seres humanos
Melanie Clapham, investigadora de la Universidad de Victoria (Canadá), estudia a osos grizzly en estado salvaje desde hace más de una década. En colaboración con varios expertos, Clapham ha desarrollado una nueva herramienta: se trata de BearID, un software de reconocimiento facial diseñado para esta subespecie del oso pardo que habita en Norteamérica.
Los responsables de BearID aseguran que será de gran ayuda en los esfuerzos de conservación de estos animales, para controlar su estado de salud y su ubicación en los bosques, y también para reducir los riesgos derivados de la interacción con los seres humanos. Una meta posterior es adaptar este método no invasivo para que facilite las tareas a conservacionistas interesados en otros animales.

“Conocimos en 2017 a Ed Miller y Mary Nguyen, desarrolladores de software que viven en Silicon Valley, gracias a WildLabs, un portal en línea que pone en contacto a gente para proyectos en tecnología de la conservación. Teníamos la ventaja de contar con miles de imágenes, muchas de ellas obtenidas por fototrampeo el registro mediante fotografía o vídeo de las especies de un ecosistema”, prosigue Clapham. De esta forma nació BearID, un software que trabaja con un conjunto de algoritmos de aprendizaje profundo. Clapham, Miller, Nguyen y Darimont publicaron hace unos días un artículo en la revista Ecology and Evolution sobre los resultados del proyecto.

Los expertos trabajaron con 4.675 fotografías obtenidas en dos lugares específicos: Knight Inlet (una zona de fiordos en Canadá) y el Parque Nacional Katmai (en Alaska). El algoritmo ubica el rostro de cada oso y marca puntos de referencia a través de los ojos, la nariz, las orejas y la frente. Después extrae, codifica y clasifica estos rasgos. El equipo primero entrenó al sistema con 3.740 fotografías; las 935 restantes sirvieron para constatar cómo funcionaba sin supervisión. La tasa de reconocimiento fue del 84%. Así, el software pudo identificar a Dani, Lenore, Toffee, Frank y otros osos a los que Clapham sigue la pista desde hace tiempo. Los grizzly tienen un promedio de vida de 25 años en estado salvaje.

“Una forma es instalar cámaras en partes urbanas donde los osos grizzly merodeen en busca de comida. En función de la identificación de estos osos se podría determinar la mejor estrategia de intervención a seguir”, apunta Clapham.

Por :Jaime Porras Ferreyra

Fuente:https://retina.elpais.com/retina/2020/11/25/tendencias/1606328690_432919.html

 

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