San Rafael, Mendoza martes 26 de enero de 2021

Ana Ontiveros logró el título de Futsal Paranaense Femenino disputado en Brasil

La ex jugadora de Cementista, ganó con el Cianorte el torneo de primera división en su primera temporada en el Futsal de Brasil.

La mendocina Ana Ontiveros, de 30 años, ex capitana del Club Cementista de Las Heras, dejó atrás en febrero pasado su provincia natal y su familia, integrada por sus padres Omar y Nilda Adrover y sus hermanos Jonathan de 35, Eduardo 34,  Agustín 25 y Nacho de 23, en busca de su salto de calidad en el futsal brasileño y logró coronarse campeona paranaense con su nuevo club, Cianorte Futsal.

La talentosa poste, que jugó además en diciembre del año pasado para Cerro Porteño de Paraguay la Copa Libertadores de Futsal Femenino, tiene como objetivos para el futuro deportivo, continuar jugando profesionalmente futsal en el exterior y en lo personal, retomar en algún momento sus estudios de profesorado de Educación Física.

Anita explicó que “jugamos la final ida y vuelta con la Asociación Deportiva de Telemaco Borba (ADTB), que es el clásico rival de Cianorte. Ganamos de visitante en la ida 4-2 y de local igualamos 2-2. Con el empate ya salíamos campeonas y este resultado nos permitió ganar el Torneo Paranaense”.

Indicó en cuanto a la posibilidad de llegar al futsal brasileño que “el contacto se dio a fines del año pasado, cuando desde el club paraguayo Cerro Porteño me llamaron como refuerzo para jugar la Copa Libertadores. Fue en ese torneo que dirigentes y el entrenador de Cianorte, que fue el equipo que ganó ese torneo, me vieron jugar y me contactaron en diciembre pasado y terminé de cerrar mi vínculo con el club brasileño, por lo que viajé a Brasil en febrero de este año para arrancar la pretemporada”.

“El nivel del futsal es muy alto”

La verdad que el nivel del futsal en ese país es muy bueno y muy alto -agregó-, tiene otro ritmo, claramente se vive de manera profesional, porque todo el equipo está abocado pura y exclusivamente a entrenar, si bien hay chicas que estudian en la universidad, pero se entrena en doble turno de lunes a viernes, se juega los fines de semana. Claramente, el nivel del equipo y del juego es otro”.

Reconoció que “al principio, me costó un poco adaptarme a ese nivel de juego, que era diferente al que yo venía haciendo en el futbol de salón y por ahí cambian algunas reglas. Pero me fue bastante bien, el nivel es totalmente diferente son muy responsables y muy dedicadas a lo que hacen y se trabaja de una manera que yo veo por ahí, en mi caso en Mendoza y también en Argentina falta mucho de esto, pero también depende mucho de la parte económica. Acá el equipo tiene un buen apoyo económico y uno no tiene que salir a trabajar o tener un rebusque con algo para poder sobrevivir el día a día”.

La mendocino recordó sus inicios como futbolista indicando que “arranqué jugando futbol de 11 de campo, sinceramente no tenía en mis planes jugar futsal y no me llamaba la atención. De hecho, en el segundo club que jugué, Huracán Las Heras, entramos a un torneo de futsal y al principio no me gustaba para nada. Se habían terminado los torneos de campo y estos torneos eran los únicos para poder jugar, fueron muchos años que nos manejamos de esa manera porque nadie organizaba torneos de 11”.

Al respecto, la futbolista reconoció que “más o menos me comenzó a gustar, pero como que no me terminaba de convencer. Después de un tiempo volví a jugar torneos de 11, me fui a jugar a Chile un año, después volví y cuando me quedé en Mendoza, decidí darle otra oportunidad al deporte de futsal. De a poco le fui a agarrando el gustito, fui entendiendo cual era la idea del juego, la dinámica. A medida que pasaba el tiempo y aprendía cada vez más cosas ya no quería dejar de jugar”.

“La verdad que me atrapó –dijo-, esa disciplina ya de grande, porque de chiquita, si bien ya jugaba al futbol desde los 6 o 7 años con los chicos en el barrio, el futsal no era algo que me llamaba la atención. Recién en el 2013-2014 fue que comencé a encaminarme por el futsal, con muy pocas ganas de aprenderlo, pero después eso pasó y luego de varios campeonatos ganados, me fui formando como jugadora, me fue atrapando y quise dedicarme sólo al futsal y prepararme de la mejor manera para poder responderle al equipo y sobre todo salir campeona en todos los torneos”.

Al seguir repasando su trayectoria futbolera, comentó que “comencé jugando en Laverriere (campo), luego pasé por Huracán (futsal y campo), Gimnasia y Esgrima (campo). Me fui a Chile y cuando volví jugué en Cementista, hasta que decidí jugar en Cianorte de Brasil”.

“Mi idea es seguir jugando en el exterior”

En cuanto a los objetivos para 2021, la deportista reconoció que “no tengo nada certero, pero mi idea es seguir jugando en el exterior, ver que pasa en este club donde jugué este año, si se puede renovar el vínculo o no, si surge otra propuesta. Eso lo iré analizando a medida que vaya pasando este período de fin de año y principios del próximo, quiero tomarme un poco de tiempo para mí. Si surgen algunas propuestas, mi idea también es ir a jugar a Europa, tener esa experiencia, poder participar de algún torneo en el Viejo Continente”

Más adelante, Ontiveros, señaló que el estadio donde entrenamos y jugamos de local tiene su alojamiento y es donde nosotras vivimos. Fuimos 11 jugadoras viviendo en ese lugar, por suerte teníamos todas las comodidades en duplas. Al principio, por supuesto cuesta un poco, sobre todo a mi, había que adaptarse a otro idioma, cultura, costumbres. No fue muy difícil porque las chicas lo hicieron muy fácil, los profesores también, pero había que entender consignas, tratar de hacerme entender con ellas y también ellas conmigo, pero muy linda la convivencia con todas. En este año atípico por la pandemia, donde sólo entrenamos sin saber cuando volvíamos a la competencia, tuvimos que acompañarnos entre nosotras, lejos de nuestras familias, fue enriquecedora la convivencia y un poco fuerte la despedida, pero se formó un lindo grupo y eso nos favoreció”.

 

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