San Rafael, Mendoza martes 01 de diciembre de 2020

SEÑALES: INSEGURIDAD, JUSTICIA Y PACTO SOCIAL – PARTE I – Por:. Por: Prof. Fabio Misino

Es importante entender que soberanía es sinónimo de autoridad. Por eso se dice que en una democracia el soberano es el ciudadano.
Todos los ciudadanos le cedemos al estado autoridad. Autoridad para que, entre varias cosas, brinde seguridad y administre justicia. Funciones a las que renunciamos nosotros para que la realice el estado.
Es parte de la legitimidad que tiene, o mejor dicho, le damos. El objetivo es mantener el orden y asegurar la paz social en el marco de la Constitución Nacional y de las leyes que aseguran el respeto por los derechos de los ciudadanos El estado se constituye en una sociedad como un acuerdo o pacto social. O sea, se forma una tercera figura que medie en un conflicto entre dos partes de manera independiente, este es un principio de garantía para administrar justicia. La idea es que las personas no ejerzan justicia por mano propia, ya que no podrían ser juez y parte en un conflicto. Por eso la seguridad y la justicia se transforman en una responsabilidad y obligación del estado para dar cumplimiento del pacto social.  Ahora bien, si el estado renuncia, implícita o explícitamente, a esa función que sostiene su legitimidad, lo que hace es deslegitimizarse solo. Y, por lo tanto, implícita o explícitamente, incumple o rompe el pacto social y le devuelve a los ciudadanos la autoridad y la función de cuidar de su seguridad e integridad y de hacer justicia. Que un gobierno incumpla estas obligaciones, no solo rompe el pacto
social, no solo se deslegitima, sino que se transforma en uno de los agentes que daña y golpea la democracia y el sistema republicano.
Y aunque los funcionarios de turno no quieran, es lo que generan.
Las consecuencias de estas actitudes son peligrosas, remarcaríamos, muy peligrosas, ya que están empujando a los ciudadanos a que se defiendan a su manera, porque el estado no lo está haciendo, ni lo va a hacer. ¿Pero qué puede suceder?
a- Lo más leve, que los ciudadanos se armen.
b- Que los ciudadanos se agrupen y organicen para cuidarse y defenderse.
c- Que ante la inacción del estado, por decisión de los funcionarios de gobierno, también se agrupen
personas con fines delictivos, ya que su impunidad estaría asegurada.
d- Que se generen y surjan agrupaciones armadas con intereses políticos
Como expresaba Jaime Barylko, la anomia (la falta o incumplimiento de la ley) trae anarquía o caos social, y del caos lo más probable es que surja una tiranía. Un riesgo demasiado alto que como sociedad no deberíamos ni mereceríamos tener.
Ahora bien, no hay demasiadas explicaciones de encontrar un por qué está yendo el país a esta situación. Una puede ser la inoperancia, la ineptitud de los funcionarios de gobierno. Pero no sólo serían inútiles, sino también serían incapaces de ver las terribles consecuencias que estarían generando. La otra alternativa, es más perversa y peligrosa; sería que los funcionarios de gobierno sabrían lo que están haciendo, y sabrían cuáles son esas consecuencias (las ya expresadas anteriormente). Ahí radicaría la perversidad. En fin, queriéndolo o no, para muchos analistas y ciudadanos comunes, la sociedad está yendo hacia el caos (resaltamos la responsabilidad del gobierno si esto sucede). Una vez en el caos se darían las condiciones para una fuerte intervención, que para garantizar el orden, suspenda provisoriamente los derechos y garantías individuales. Luego habría que
restablecer el acuerdo o pacto social, pero no sería con la Constitución Nacional, sino con un nuevo pacto. La justificación sería el fracaso de la constitución actual. Obviamente que la realidad sería otra diferente, el problema no sería la ley ni la Constitución, sino su incumplimiento.
La pregunta es si hay alguna señal que esté indicando o preanunciando este trágico desenlace.
Trataremos de analizar las medidas concretas que se han adoptado en la PARTE II.

Gentileza:

 Por: Prof. Fabio Misino – famisino@gmail.com

Facebooktwittergoogle_plusredditpinterestlinkedinmail