San Rafael, Mendoza viernes 04 de diciembre de 2020

¡Cristina tiene razón! – Por:.Rogelio López Guillemain

    “La inflación es el ladrón más sutil y eficiente”
  Jorge González Moore
  “La inflación permite distraer el odio del público  
 hacia los “especuladores”. Esto constituye un  
 excelente recurso psicológico de la política”                                Ludwig von Mises

“El problema de la economía bimonetaria es el más grave que tiene nuestro país” escribió la vicepresidente en su carta a Alberto… ¡Y tiene razón!, aunque no del modo en el que ella lo plantea.

Nuestra economía es bimonetaria, una es moneda de verdad que todos quieren y que se llama dólar, y la otra es de mentirita, todos la repudian y es el peso.  ¿Por qué?, ¡porque “nuestros” billetes son tan valiosos como los de “El Estanciero”!

Y no hay que ir demasiado lejos para ver que los argentinos le tienen alergia a su moneda…, ¡incluso los propios integrantes del gobierno la aborrecen!, basta repasar las entrevistas en las que los funcionarios no pueden justificar su permanencia en moneda extranjera, ¡entre ellos Máximo Kirchner!, quien declaró 2.8 millones de “dólares” que los heredó de su mami… “Haz lo que yo digo, no lo que yo hago…”

A lo largo de la historia, el dinero desplazó al trueque por ser más útil y fue probablemente, el mayor avance de la humanidad después del manejo del fuego.  ¿Para tanto?, sin dudas.

El “vil metal” simplificó el intercambio entre las personas.  Este “invento” es un modo indirecto de representar valor, fácilmente transportable y aceptado por todos.  Antes de su aparición, el trueque obligaba a que, en una transacción, ambas partes estuviesen interesadas en el producto que el otro ofrecía, lo cual era muy complicado.

Estamos tan acostumbrados al dinero que no terminamos de dimensionar lo que su ausencia implicaría.  Si volviésemos al trueque, un odontólogo debería “cambiarle” al panadero, todas los días, una sacada de muela por una tira de pan… Absurdo, ¿no?

La aparición del dinero permitió que se desarrollaran con mayor fluidez las actividades productivas, de servicios y comerciales de todo el mundo, y cuando a este maravilloso instrumento se le sumó, hace unos tres siglos, el reconocimiento de los derechos humanos (vida, libertad, igualdad ante la ley y propiedad privada); la evolución del conocimiento, la generación y distribución de la riqueza y la mejora de la calidad de vida de la humanidad fueron exponenciales, algo nunca visto, algo que no hubiese podido imaginar ni el más optimista de los pensadores anteriores a la Revolución Gloriosa.

Pero volvamos a Cristina y a su “ataque” al bimonetarismo.  Debo decir que tiene razón cuando dice que el dólar se usa “como moneda de ahorro y para determinadas transacciones”… ¡chocolate por la noticia!  Esta simple afirmación alcanza para entender que nuestra moneda no es seria, no tiene respaldo, su valía no se mantiene en el tiempo y que por lo tanto no sirve como referencia en el mercado ni como reserva de valor.

Por eso nadie quiere los pesos, porque son unos papelitos con unos numeritos escritos que no representan nada.  Porque uno sabe qué era un dólar hace 10 años, lo que es hoy y tiene cierta certeza de lo que será dentro de 10 años; porque uno sabe lo que era un kilo de papa hace 10 años, lo que es hoy y lo que será dentro de 10 años; lo mismo con el tomate, el oro o un calzoncillo… pero, ¿quién se anima a decir lo mismo de nuestra moneda?

Lo pensemos con un ejemplo.  Hace 20 años 1 peso era igual a 1 dólar y a casi 2 kilos de pan.  Hoy 1 dólar sigue siendo igual a 2 kilos de pan… ¡pero a 150 pesos!, ¿se entiende? el problema es que nuestra moneda es apenas “papel pintado”.

Veamos esto a más largo plazo.  Nuestra primera moneda fue el Peso Moneda Nacional(M$N) de 1887 (los millennials y centennials van a tener que googlearlo).  Ahora, sí comparamos el M$N con el dólar (¡Sí!, ¡en serio!, ¡en 1887 ya estaban los mismos dólares que hay ahora!) y con el oro en aquel 1887; y luego nos trasladamos al 2020 y comparamos nuestra “reliquia monetaria extinta” (manteniéndola como lo hizo el dólar) con el dólar y con el oro, nos encontramos con la siguiente equivalencia

AñoOroDolarPeso
18871,6129 grs12,27
20201,6129 grs53.3869.530.000.000.000.000

¿Se entiende? El dólar en 133 años, perdió 53 veces su valor al tiempo que nuestra moneda se devaluó ¡más de 30 mil billones de veces con respecto al oro!

Veamos otras comparaciones para que dimensionemos lo que esto significa.

En 1887 había 94.071.000 Pesos Moneda Nacional en circulación en el país.  Quiere decir que con todo el dinero que había en Argentina en ese año, se podía comprar algo más de 25.000.000 gramos de oro.  Hoy, con toooodo ese dinero, podríamos comprar 0,0035 gramos.

Pero no seamos tan malvados… tengamos en cuenta la devaluación del dólar para ser más “justos” y ajustemos la cifra.  Entonces podríamos comprar 0,20 gramos de oro…

¿Se entiende como nos han metido la mano en el bolsillo con las devaluaciones?, ¿cómo por medio de la emisión monetaria descontrolada se han quedado con nuestra riqueza?, ¿con TÚ dinero, con lo que VOS producís, con el fruto de TÚ trabajo?

¡Por eso quieren que ahorres en pesos!  Porque si ahorrás en dólares no pueden seguir robándote.  Por eso quieren engañarte con el verso de la “soberanía monetaria”.

La soberanía que debemos proteger es la “soberanía individual”, la de todos y cada uno de nosotros.  Esa soberanía que significa TÚ derecho a ser libre y a decidir qué querés hacer con lo tuyo, con el fruto de TÚ trabajo, de TÚ sudor.

Los políticos se autoproclaman representantes de la “voluntad popular” (así como los reyes se autoproclamaban representantes de Dios), o sea, voceros del “nosotros”.  Y cuando el “nosotros” se transforma en algo más importante que el “yo” (vos), el “yo” puede ser “sacrificado” en pos del “bienestar general”.

¿Entendés?  Podés ser “sacrificado” en nombre del “pueblo”, de los “más necesitados”, de “los postergados”, de la “solidaridad” (hermoso eufemismo con el que disfrazan esta nueva forma de esclavitud).

Y como ya no está bien visto poner cadenas y dar latigazos para explotar al esclavo que trabaja, ahora te chupan la sangre vía impuestos e inflación.  Por eso necesitan que no abandones el peso, ¡porque ellos no pueden emitir dólares!  ¡Porque te necesitan en pesos para poder estafarte!

No seas sonso, no te dejes engañar.

Gentileza:   Rogelio López Guillemain – rogeliolopezg@hotmail.com

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