San Rafael, Mendoza jueves 22 de octubre de 2020

Kristalina habló de situación «dramática», pero en Bs.As. se la interpretó con optimismo

Kristalina Georgieva.

Georgieva lanzó ayer temerarias frases sobre el futuro de la economía argentina, y desde Buenos Aires se tomó el mensaje desde un punto de vista optimistas. La directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), en teoría una aliada del Gobierno para conseguir un plan de pagos beneficioso y extendido en el tiempo para pagar la deuda de unos u$s 44.860 millones que el país mantiene con el organismo, usó ayer palabras como “dramática”, “profunda recesión”, “divorcio sobre el tipo de cambio y el valor del blue”; entre otros conceptos igual de complicados para defender la situación económica local.

Sin embargo, el Gobierno los interpretó como la justificación de la conductora del Fondo para lo que se viene: el tratamiento y posterior aprobación de parte del “board” del organismo de un acuerdo del tipo Facilidades Extendidas, pero fuera de los lineamientos técnicos habituales del FMI. Según la visión local, sólo con declaraciones de esa índole de parte de la mismísima Georgieva; el Fondo aceptaría nuevamente alterar sus rígidas reglas para la Argentina, y aceptar, tal como adelantó este diario, el pedido de un acuerdo similar al que en septiembre de 2003 firmaron el FMI y Argentina durante la presidencia de Néstor Kirchner y la conducción del alemán Horst Kohler desde Washington.

Para que esto sea posible, continúa la interpretación, se hace imprescindible que los miembros del staff técnico del FMI y, especialmente, los votantes del “board” (los representantes de los países miembros, según su aporte al mantenimiento del Fondo), tomen conciencia de la situación terminal de la economía argentina. Y que, en consecuencia, interpreten que si hay una megacrisis (otra) en el país, el FMI no debe ser señalado como el responsable de haberla provocado al no haber aceptado un simple plan de pagos. Así las cosas, sigue la traducción local de los dichos de Georgieva, todos quedan en Washington con la ropa limpia. El staff y el board por haber aceptado un plan de pagos que “ayude” a la Argentina, pero efectuando las críticas del caso para que no se los culpe por si las cosas salen mal.

Al inaugurar la tradicional para estas épocas asamblea de otoño (en estos tiempos obligatoriamente de manera virtual), la directora gerente sostuvo que Argentina está en “una profunda recesión” y que el “divorcio sobre el tipo de cambio oficial y el valor del tipo de cambio blue (shadow) se está expandiendo”. Para Georgieva, y según el análisis del organismo, “las condiciones sociales están empeorando y los desequilibrios económicos aumentan” en el país y se llegó a “ un punto en el que, como ha concluido la misión, la máxima prioridad debe ser implementar una agenda económica integral y creíble que equilibre el apoyo a la economía y a las personas”. Según la funcionaria, “la tarea más importante para el país es dar esa hoja de ruta sobre cuál es la dirección a seguir y cómo sabemos que estamos llegando a nuestro destino.” Georgieva dio este lapidario mensaje al abrir la asamblea de otoño, un momento en el que históricamente los directores gerentes del organismo hablan para dar bienvenidas y hacen una ponderación general de la economía mundial. Luego, en el transcurso de las jornadas de las asambleas, vienen los tiempos de escuchar a los especialistas sobre los casos abiertos del FMI. El hecho que Argentina haya sido protagonista casi excluyente del mensaje inaugural habla de la preocupación del organismo por la situación del país. Georgieva habló además en caliente, con los datos recogidos por la misión del venezolano Luis Cubeddu y la norteamericana Julie Kozac sobre la mesa. Quedó en evidencia que las primeras consecuencias de la recolección de datos de la “Staff Visit” puede no haber sido del todo optimista.

De hecho, las palabras de la búlgara se concentran en todos los aspectos preocupantes de la economía argentina, que ambos visitantes mencionaron repetidamente durante sus encuentros en el país. Si bien se trató de una visita de estudio, recolección de datos y análisis de las condiciones políticas, el eje de las preguntas y repreguntas dieron una noción de dónde ve el FMI los problemas para no lograr la “sustentabilidad” que promete Guzmán. La respuesta del Gobierno de Alberto Fernández a la exposición de Georgieva llegó después del mediodía de Buenos Aires. Al hablar en su presentación ante el G-20, el ministro de Economía, Martín Guzmán, habló de manera “friendly” y evitando cualquier choque. “Queremos que el programa con el FMI ayude a restablecer la estabilidad macroeconómica”, dijo durante la cuarta reunión de Ministros de Finanzas y Presidentes de Bancos Centrales del G-20. Y agregó: “Queremos que el programa ayude a la recuperación económica del país y a restablecer la estabilidad macro, que también incluya medidas que aborden problemas estructurales de la economía, una política que fomente mayor competencia, el desarrollo del mercado de capitales interno, políticas tributarias y políticas productivas que mejoren la productividad, generen empleo y estabilidad macro y fiscal”. Guzmán ponderó el apoyo del FMI a la Argentina: “El FMI en Argentina jugó un rol constructivo y positivo que ayudó a un resultado exitoso, por lo que será importante que los acreedores respeten las restricciones de sostenibilidad de la deuda que define el Fondo Monetario”.

Fuente:https://www.ambito.com/economia/argentina/kristalina-hablo-situacion-dramatica-pero-bsas-se-la-interpreto-optimismo-n5140461

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