San Rafael, Mendoza viernes 23 de octubre de 2020

No solo una cara bonita.

Hedwig Eva Maria Kiesler, conocida en Hollywood como Hedy Lamarr, fue una reconocida actriz e inventora austríaca que protagonizó el primer desnudo integral de la historia del cine. Considerada popularmente como una de las actrices más bellas de Hollywood, Hedy Lamarr fue además una genial inventora que desarrolló, entre otras cosas, el wifi. De hecho, en Austria, el Día del Inventor se celebra el 9 de noviembre en su honor.

Su madre, una pianista nacida en Budapest, y su padre, un banquero nacido en Leópolis, pertenecían a familias judías burguesas. Desde pequeña destacó por su inteligencia y fue considerada por sus profesores como superdotada. 
Después de una breve carrera cinematográfica en Checoslovaquia, incluida la polémica película llamada Éxtasis (1933), huyó de su marido, un rico fabricante austriaco de municiones, y se trasladó en secreto a París. Viajando luego a Londres, conoció a  Louis B. Mayerl de Metro-Goldwyn-Mayer, quien le ofreció un contrato de cine en Hollywood.

Con el estallido de la Segunda Guerra Mundial, Hedy ofreció sus servicios al Gobierno de Estados Unidos ya que disponía de información privilegiada acerca del armamento del ejército alemán. Ubicada en el departamento de tecnología militar, se dio cuenta de que las señales de radio que guiaban a los torpedos de la armada norteamericana eran muy fáciles de interceptar. Fue entonces cuando elaboró junto con su amigo el compositor George Antheil un sistema de detección de torpedos teledirigidos. Inspirado en un principio musical, este funcionaba con 88 frecuencias, las equivalentes a las teclas del piano, y era capaz de hacer saltar señales de transmisión entre las frecuencias del espectro magnético.

Los militares no supieron apreciar entonces la utilidad del invento que les estaba ofreciendo Hedy hasta que muchos años después, en 1962, se produjo la crisis de los misiles cubanos. Entonces la tecnología de Lamarr se utilizó para interceptar las comunicaciones y el control de los torpedos. Al día de hoy este método se emplea para los sistemas de posicionamiento por satélite, como el GPS, y fue el precursor del wifi.

Hedy Lammarr se recluyó en su mansión de Miami para pasar los últimos años de su vida aislada de un mundo que había marginado su lado intelectual y no la había reconocido como inventora de las aplicaciones que se estaban usando; ni tan sólo la había nombrado.

Cuando finalmente llegaron los reconocimientos a sus capacidades y logros, ya era demasiado tarde. Su amargura había crecido hasta tal punto que cuando en 1997 le comunicaron la concesión del Pioneer Award se quedó imperturbable y comentó escuetamente: «It’s about time» (ya era hora).

En el verano de 1999, el Kunsthalle de Viena organizó un proyecto multimedia de homenaje a la actriz e inventora más singular del siglo XX.

«La esperanza y la curiosidad sobre el futuro me parecían mejores que lo seguro del presente. Lo desconocido siempre fue tan atractivo para mí … y todavía lo es» Hedy Lamarr, la actriz que inventó el wifi.

Gentileza:

Beatriz Genchi – beagenchi@hotmail.com

Museóloga-Gestora Cultural-Artista Plástica.

Puerto Madryn – Chubut.

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