San Rafael, Mendoza lunes 26 de octubre de 2020

Achicoria y tomate cherry, la pareja perfecta de la primavera

En esta época, la achicoria es sumamente barata y como aún no hay tomate fresco de verano, el cherry es una excelente opción. 365 Tentaciones te cuenta las propiedades de esta parienta de la lechuga.

Llegó la temporada de achicoria, una planta herbácea de la familia asteráceas e incluye dos especies cultivadas y seis silvestres. El nombre de esta planta con hermosas flores azules brillantes melíferas, como el aciano o la manzanilla, significa “saliendo del campo”, y hoy se puede conseguir en Mendoza desde $10 el atado.

Conocida en Italia como escarola o radicchio, tiene muchas vitaminas y propiedades y se puede utilizar en ensaladas, aunque es ligeramente amarga.

Se lavan y se comen crudas y como aún no es temporada de tomate redondo, el cherry es lo ideal para acompañarla en una ensalada. No se cocina y siempre se debe comer fresca.

Esta planta, que suele crecer hasta en los terrenos baldíos y junto a las acequias de Mendoza, tiene vitamina B, Vitamina C, Potasio y Magnesio. Además, contiene insulina, lo que produce una disminución del azúcar en la sangre y es ideal para personas con diabetes

Las ensaladas con achicoria también ayudan a mejorar los procesos metabólicos en el cuerpo y fortalecen el sistema nervioso, que es útil para las personas enfermas y debilitadas y para aquellos que desean perder peso.

Sus hojas con un poderoso diurético, lo que colabora en mantener la presión arterial baja.  En las raíces de la achicoria, se encuentra el glucósido intibin (da un sabor amargo), que se utiliza en productos farmacéuticos como vasodilatador, alivia los ataques de taquicardia y junto con las vitaminas B, ayuda a normalizar la actividad del sistema nervioso.

El tomate cherry, en tanto, es más dulce y sabroso que el redondo que se consigue en esta época. Aporta vitamina A, B, C, E, K, hierro, calcio, fósforo, magnesio, manganeso, potasio, zinc, cobre, sodio, yodo, cobalto, antioxidantes, fibra, licopeno y ácido fólico.

 

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