San Rafael, Mendoza martes 29 de septiembre de 2020

Si hubiera pan – Por:. Lic: Lucio Ravagnani Navarrete

En la biblioteca de mi padre hay un libro enorme y añejo cuyo título es “6000 años de pan”. De más está decir que, por intrigante que sea su portada, nadie en la casa aún lo ha leído. Sin embargo, entre sus hojas parece que yace la historia de ese alimento (o elemento) infundido de profundo simbolismo.

Ese bollo de pan, ese mismo que ahora reposa en la alacena mientras lees estas líneas, se divide en mil panes distintos alrededor del mundo. Es el pan con manteca que te preparaba tu madre antes de irte a la escuela. Es la tostada apurada que apenas untas con una fina lámina de queso porque te empuja el reloj. Es aquella pieza justa que alcanzaba para todos los del asado, pero que uno se escondió bajo la mesa y lo devora en secreto a pequeños pellizcos. Es aquello que damos por sentado, pero que cuando falta sentimos una profunda ausencia. Es el equivalente gastronómico de la electricidad: no desesperamos cuando desaparece, pero qué grande es la alegría cuando regresa a nuestro hogar.

Ese pan, que une los extremos de cualquier distancia, es el que me faltaba aquel día. Un pan fantasma que no atendió los ruegos del hambre y que, cambiando los roles, demandó un tributo. De su ausencia surgió este poema de estructura desmigajada.

Si hubiera pan, el fiambre

no estaría llorando.
Y la heladera cerrada
seguiría ronroneando.
Si hubiera pan, el domingo

sería de nuevo viernes.
El guiso estaría caliente
y el vino en su recipiente.
Si hubiera pan, ¡imagina qué alegría!
Un exterior crujiente
con un corazón caliente.
Si hubiera pan, qué fácil todo esto sería.
No estaría aquí escribiendo,
deseando un triple de miga.

Si hubiera pan, seguiría con la receta.
Así yo no tendría
que armar un sanguche con pizzetas.

 

 

AUTOR: Lucio Ravagnani Navarrete (Lic. en Letras)

MAIL: ravagnani.lucio@gmail.com

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