San Rafael, Mendoza miércoles 25 de noviembre de 2020

Todo lo que tenés que saber sobre las nevadas en Mendoza

La Dirección de Gestión Hídrica del Departamento General de Irrigación brindó una completa explicación al respecto.

En los últimos dos meses se han apreciado paisajes mucho más blancos que otros años en la Provincia. Fotos con mucha nieve han sido publicadas en las redes sociales por cientos de usuarios. Para explicar hasta ahora, cómo está la situación de la nieve en Mendoza, la Dirección de Gestión Hídrica del Departamento General de Irrigación elaboró una síntesis al respecto.

La actual temporada de nevadas comenzó, en general, en la primera quincena de junio, y se ha caracterizado por tener una importante seguidilla de tormentas, lo que facilitó notablemente la acumulación que presentan, a la fecha, las estaciones nivométricas del Sistema de Información Hidronivometeorológico.

En los siguientes gráficos se aprecian los datos de las estaciones ubicadas en las distintas cuencas.

Valle Hermoso, río Grande

Para comparar la evolución en los últimos años, la siguiente tabla muestra los máximos Equivalentes de Agua Nieve registrados en las respectivas estaciones nivométricas, para el período de nevadas desde inicio de abril a la fecha, los años 2019, 2020 y medio histórico. Incluye también las relaciones entre los distintos años.

Del análisis del cuadro anterior se desprende lo siguiente:

 Las nevadas de la actual temporada son muy superiores a las del 2019, cosa que no sorprende ya que el año pasado se produjeron, en general, los registros mínimos históricos.

 Las precipitaciones de este año son entre 3 y 7 veces mayores que las del año pasado.

 Hasta ahora, las nevadas han sido más importantes en el Sur provincial, disminuyendo hacia el Norte de la provincia.

 Respecto de un año normal, para la fecha actual, se registran valores inferiores en el orden de un 15% apróximadamente, en la cuenca del río Mendoza; valores similares al año medio en el Atuel y Diamante; y superiores en el resto: 17% en la del Tunuyán y 50% en la cuenca del río Grande.

En resumen, se puede generalizar que las nevadas presentes a la fecha, son similares a la de un año normal en las cuencas del Norte provincial y superior al año normal en un 25% en las del sur.

¿Cuánta nieve falta para que la temporada invernal se pueda considerar normal?

Hasta ahora las altas cuencas se encuentran en una muy buena situación de nieve pero aún falta que transcurran los próximos 35 días, que es la época en que se deben presentar las mayores nevadas del invierno.

En la siguiente tabla se muestran los registros actuales y los valores medios históricos para toda la época invernal.

Los resultados demuestran que:

 De la acumulación total del año (al final de la temporada), para que sea un año normal, se tiene a la fecha: un poco más del 50% en la cuenca del río Mendoza, un 70% en las cuencas de los ríos Tunuyán y Diamante, y casi un 80% en la del Grande.

En resumen se puede decir que la acumulación actual está al 60% de la total anual, para un año normal, en el Norte provincial, y casi un 80%, en las cuencas del Sur”.

La situación de los caudales

¿Qué se puede esperar, con estas nevadas, respecto de los caudales? Los registros de caudales en las distintas secciones de aforo de los ríos provinciales no han variado significativamente de lo que se esperabay siguen respondiendo a las condiciones de sequía del año 2019.

Esto es así porque las actuales nevadas, aunque buenas en cantidad, no producen aumentos en los escurrimientos, dado que las bajas temperaturas, de alta montaña, generan muy bajos deshielos.

Si este año continúa como hasta ahora y termina siendo un año normal en nevadas, los caudales importantes se registrarán recién para la segunda quincena de noviembre, época en la que los caudales de ingreso y egreso de los embalses se empiezan a compensar.

Por lo tanto, las dotaciones de los sistemas de riego, durante los meses de primavera, dependerán fundamentalmente de las reservas en los correspondientes embalses.

Hidrologicamente, luego de períodos tan extensos de sequía, registros normales de nieve no generan años normales en caudales superficiales, ya que una muy buena parte de los deshielos se dirigen a recargar acuíferos y napas, generalmente muy secos por las escasas recargas de años previos.

La situación de los embalses

Las importantes nevadas que se han producido en todas las altas cuencas de los ríos provinciales (Cordillera Principal) no han generado efecto alguno sobre los escurrimientos superficiales de los ríos y, por ende, tampoco sobre los embalses correspondientes.

La situación de los embalses cuenca por cuenca

Río Mendoza: debido al manejo cuidadoso de las eeogaciones del dique Potrerillos que se realizó la temporada pasada, especialmente para las dotaciones de riego, ya que la demanda poblacional es muy alta en esta cuenca, en el sistema de riego no se realizó una corta total de caudales, manteniendo un turnado menor entre los distintos usuarios que lo necesitaron.
Es por eso que el dique se encuentra a un 91% de su capacidad útil, con un óptimo estado para el inicio de la temporada de riego que se avecina.

Río Tunuyán: el embalse El Carriza ha presentado este año los extremos en los que se puede manejar una obra como esta. La corta que realiza siempre el sistema de riego del Tunuyán Inferior, de la semana entre Navidad y Año Nuevo, debió extenderse casi 2 semanas más, ya que los niveles eran los mínimos históricos y no había suficiente reserva para entregar un riego completo al sistema. Los caudales de enero y febrero en el río fueron muy inferiores a los pronosticados y esperados históricamente, en algunos casos más bajos que los de noviembre de 2019, por lo que se programó una corta anual a partir de abril del 2020, con la intención de privilegiar la entrega de agua en la próxima primavera que en el otoño pasado.

Posteriormente la situación cambió radicalmente, ya que se presentaron importantes caudales a fines de marzo y principalmente durante el actual invierno, los que produjeron un rápido llenado del embalse, adelantando así el inicio de la temporada de riego, lo que se produjo esta semana, luego de que se llegara al 98% de la reserva útil del dique.

Estos altos caudales ingresantes a El Carrizal no son aportes que provengan de las cuencas altas del río Tunuyán, al contrario, son aportes de los arroyos del Valle de Uco, que se alimentan de las lluvias y nevadas bajas que se han producido en estos meses, las cuales se derriten rápidamente con uno o dos días de sol, así como de la corta anual más prolongada del riego del Tunuyán Superior.

Río Diamante: los embalses de este río presentan una reserva individual del 36% en Agua del Toro y 88% en Reyunos. Para los fines prácticos de satisfacer las demandas, el volumen total de la reserva es del 61%, no importando demasiado en cuál de los embalses se encuentre el agua.

Al ver la serie histórica de los niveles de embalse, la reserva conjunta se encuentra en los valores más bajos para la época del año.

Esta situación no es preocupante para la planificación de las erogaciones en general y para el sistema de riego en particular, ya que el volumen existente es importante si se lo compara con las demandas estimadas, por lo que se prevé que la temporada de riego no tendrá grandes problemas para los meses que vienen.

Río Atuel: los embalses de esta cuenca son los que se encuentran en peor situación, con un 35% de la capacidad útil en el Nihuil y 88% en Valle Grande, haciendo una reserva útil conjunta del 55%.

Como en otros embalses, este año las reservas llegaron a mínimos operativos prácticamente y los caudales siguen en los registros mínimos históricos, por lo que la recuperación de los niveles es muy lenta.

Si se tiene en cuenta que la capacidad máxima de los reservorios es baja, la disponibilidad del recurso es muy baja para afrontar el inicio de la temporada de riego, previéndose en valores similares a los de la temporada pasada (60%).

Se espera que las nevadas de alta montaña lleguen a niveles normales al finalizar la temporada invernal, lo que facilitará la planificación de los primeros meses de la primavera, previendo que los caudales aumentarán para fines de noviembre.

 

Facebooktwittergoogle_plusredditpinterestlinkedinmail