San Rafael, Mendoza jueves 01 de octubre de 2020

Mil años antes que Darwin – Por:.Beatriz Genchi

La teoría de la evolución, del científico británico Charles Darwin, es una de las piedras angulares de la ciencia moderna. Pero parece que la propia teoría de la evolución también tiene un ancestro en el mundo islámico

La idea de que las especies cambian gradualmente con el tiempo a través de un mecanismo llamado selección natural revolucionó nuestra comprensión del mundo viviente. En su libro de 1859, «Sobre el origen de las especies», donde definió la evolución como un «descenso con modificaciones», demostrando cómo las diferentes especies emergen de un ancestro compartido.

Y se cumple su vaticino ya que alrededor de mil años antes de que lo hiciera el, un filósofo musulmán que vivía en Irak, conocido como al-Jahiz , escribía un libro sobre cómo los animales cambian a través de un proceso que él llamó «selección natural».Su nombre real era Abu Usman Amr Bahr Alkanani al-Basri, pero la historia lo recuerda por su apodo, al-Jahiz, que significa alguien con ojos saltones. No es la forma más amable de llamar a alguien, pero la fama de al-Jahiz vive en su libro seminal, » Kitab al-Hayawan » (El libro de los animales).

Nació en el año 77 dC en la ciudad de Basora, sur de Irak, en una época en que el movimiento Mutazilah -una escuela de pensamiento teológico que abogaba por el ejercicio de la razón humana- estaba ganando terreno en la región. Las obras académicas se tradujeron del griego al árabe y en Basora se llevaron a cabo importantes debates sobre religión, ciencia y filosofía que dieron forma a la mente de al-Jahiz y lo ayudaron a formular sus ideas.

El papel fue introducido en Irak por los comerciantes chinos, lo que impulsó la difusión de ideas, y el joven al-Jahiz empezó a escribir sobre una variedad de temas. Sus intereses cubrieron muchas áreas académicas, incluyendo ciencia, geografía, filosofía, gramática árabe y literatura. Se cree que produjo 200 libros durante su vida, pero solo un tercio de ellos sobrevivió hasta nuestros días.

Su obra más famosa, «El libro de los animales», está diseñada como una enciclopedia que presenta 350 animales. Allí postula ideas que se parecen mucho a la teoría de la evolución de Darwin. “Los animales se involucran en una lucha por la existencia y los recursos, para evitar ser comidos y reproducirse. Los factores ambientales influyen en los organismos haciendo que desarrollen nuevas características para asegurar la supervivencia, transformándolos así en nuevas especies».

Continúa diciendo: «Los animales que sobreviven para reproducirse pueden transmitir sus características exitosas a sus descendientes.”

Al final, fue la búsqueda de conocimiento lo que provocó la muerte de al-Jahiz. Se dice que a la edad de 92 años, cuando intentaba alcanzar un libro de una estantería pesada, este se derrumbó encima de él, matándolo.

La contribución del mundo musulmán a la idea de la evolución no era un secreto para el intelectual europeo del siglo XIX. De hecho, un contemporáneo de Darwin, el científico William Draper, hablaba de la «teoría de la evolución mahometana» en 1878. Sin embargo, no hay evidencia de que Darwin estuviera familiarizado con el trabajo de al-Jahiz, o de que entendiera árabe. El naturalista británico merece legítimamente su reputación como un científico que pasó años viajando y observando el mundo natural, y que fundó su teoría con detalles y claridad sin precedentes.

Gentileza; Beatriz Genchi – beagenchi@hotmail.com

Museóloga – Gestora Cultural – Artista Plástica.

Puerto Madryn – Chubut.

 

Facebooktwittergoogle_plusredditpinterestlinkedinmail