San Rafael, Mendoza viernes 25 de septiembre de 2020

La historia del ataúd que humillo a Napoleón – Por:.Beatriz Genchi

Derrota, arrogancia y humillación. Tres palabras con las que se puede resumir esta curiosa historia que reúne a dos protagonistas capitales en la Historia de Europa: Nelson y Napoleón. Aaaah, y un ataúd.

La derrota es la que sufrió Napoleón Bonaparte en la Batalla del Nilo. En agosto de 1798, los franceses se echaron al mar para tratar de fastidiar un poco a los ingleses y entrar a la India, colonia británica, a través de Egipto. Entre su flota, los galos contaban con el L`Orient, un mastodonte de 120 cañones y orgullo de su armada.

La cosa es que los ingleses eran algo mejores en las batallas navales, por lo que vencieron duramente a sus enemigos, mandando al diablo a cuanto barco francés se interpuso en su camino, incluido el todopoderoso L`Orient. Aquellos 120 cañones franceses se convirtieron en restos de madera, hierro y sangre cuando el fuego llegó hasta el polvorín e hizo saltar al barco por los aires.

Napoleón, que comandaba a 30.000 hombres y 175 navíos, pudo escapar con vida hacia Francia sin mirar hacia atrás, donde se encontraba un victorioso Nelson que no sufrió la pérdida de ninguno de sus navíos.

Tras la victoria, el agua reflotó algunos restos de los barcos franceses hundidos, por lo que el capitán Benjamin Hallowell mandó recuperar los restos del L`Orient. Tenía una idea para ellos.

Con la madera y el hierro que recuperó del palo mayor, le hizo un encargo al carpintero de su barco, fabricar un ataúd para Nelson. Cuando el encargo estuvo finiquitado, el capitán se lo regaló a Nelson, quizás para recordarle que, a pesar de una victoria tan importante, él también era mortal.

La arrogante idea de ser enterrado en un trofeo de la tal procedencia entusiasmó a Nelson, que siempre lo mantuvo junto a sí en cada nueva batalla que emprendió.

La humillación a Napoleón fue rememorada el 9 de enero de 1806, cuando tras morir en la Batalla de Trafalgar, Horatio Nelson fue enterrado en la Catedral de San Pablo de Londres en aquel ataúd hecho con los restos de una de las derrotas más dolorosas de Napoleón Bonaparte.

Gentileza: Beatriz Genchi – beagenchi@hotmail.com
Museóloga – Gestora Cultural – Artista Plástica.

Puerto Madryn – Chubut.

 

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