San Rafael, Mendoza miércoles 30 de septiembre de 2020

El desmonio: ayuda al hígado a regenerarse

El desmonio tiene la capacidad de normalizar los niveles de enzimas en el hígado y relajar las fibras musculares lisas, por lo que ayuda en su regeneración.

Sus propiedades son realmente milagrosas. Se llama Desmodium adscendens y crece en el África Ecuatorial, un sitio muy húmedo, y siempre a los pies de las palmeras aceiteras.

Funciones del higado

El hígado trabaja incansablemente para mantenerte saludable, al regular y depurar el organismo de las sustancias tóxicas. Sintetiza proteínas y captura todo lo negativo que le añades a través de la comida y la bebida.

Entonces, es vital que lo mantengamos en buenas condiciones. El hígado es el órgano más grande y complejo de nuestro cuerpo, interviene en 500 funciones y hace un gran equipo con la vesícula biliar. Permite desarrollar funciones metabólicas, absorber vitaminas, actuar sobre las hormonas y mucho más.

Es bueno saber también que el hígado tiene el poder de regenerarse por si mismo si se le dan las herramientas adecuadas. Al extirpar una parte por una enfermedad o un accidente, vuelve a crecer lo que falta, gracias a las células madre. Pero para que esto ocurra, al menos el 25% del hígado debe estar sano.

Es un órgano sumamente sensible, porque se destruye más rápido que cualquier otro. Consumir mucho alcohol, comer demasiadas grasas, ciertas enfermedades o alteraciones metabólicas lo pueden dejar inservible.

Propiedades  de Desmodium adscendens

Esta especie crece en África, sus hojas son de color verde bien claro, es rastrera con tallos que se enrollan en las palmeras o cocoteras, con flores de color violeta claro y frutos verdes de hasta 25 centímetros de largo. También es llamado “amor seco” “burbur”, “barba de boi” y “pega pega”.

Se utiliza desde hace siglos en Senegal, Costa de Marfil y Congo. En Ghana, se usa dentro de la medicina natural como un tratamiento para el asma, la disentería, el estreñimiento y los cólicos abdominales. Fue descubierta por la medicina actual en 1960, por dos doctores franceses que se encontraban haciendo trabajos sociales en la región.

El desmodium presenta un alto contenido en proteínas y minerales como azufre, calcio, cobre, fósforo, hierro, magnesio o zinc. También determinados ácidos grasos como el láurico, oleico, linoleico o araquidónico, entre otros.

Se usó en pacientes con hepatitis, los cuáles se curaron en cuestión de semanas. Los curanderos locales sabían mucho acerca de esta planta y se analizaron en el laboratorio. Los primeros resultados indicaron que la Desmodium adscendens contaba con alcaloides, saponinas, flavonoides y antocianinas, componentes muy beneficiosos.

También se realizaron ensayos clínicos en Inglaterra, Canadá y Francia, que determinaron que no sólo servía para tratar las disfunciones hepáticas, sino también para protegerlo durante tratamientos invasivos o de larga duración como el caso de la quimioterapia y para pacientes alérgicos.

Tiene la capacidad de normalizar los niveles de enzimas en el hígado y relajar las fibras musculares lisas.

También ofrece propiedades broncodilatadoras y antihistamínicas.

Esta planta es un excelente tratamiento natural para diferentes enfermedades hepáticas, tanto sean virales como por químicos o intoxicación (alcohólica o medicamentosa). Y como si todo esto fuera poco, ayuda a mantener el sistema inmune en perfectas condiciones, siendo ideal para pacientes con patologías como el VIH.

La Desmodium adscendens es muy eficaz para tratar los síntomas de la hepatitis (tez amarilla, cefalea, cansancio, pérdida de apetito), los cuáles desaparecen en pocos días. El uso tradicional de esta planta en casos de epilepsia también llama la atención de los investigadores.

Usos

  • Esta planta se puede conseguir en casas naturistas en forma de planta seca, como extracto, tintura madre y cápsulas. Para aumentar sus capacidades de regenerar el hígado, por ejemplo, se puede asociar con otras plantas como el romero o el cardo mariano.
  • Si bien no se han detectado personas intoxicadas con la Desmodium adscendens, destacamos que tiene efectos laxantes.
  • En caso de sufrir un problema hepático, se aconseja consumir entre 6 y 10 gramos diarios de la planta seca hervida en un litro de agua. Este tratamiento se ha de continuar de dos a cuatro semanas (fases agudas) o entre seis y ocho semanas (fases crónicas).
  • Si se ha llevado a cabo un tratamiento médico con pastillas que dañan el hígado, es conveniente consumir una infusión de Desmodium adscendens por día antes, durante y después del tratamiento. La dosis adecuada es de 6 gramos por litro de agua.
  • Si se quieren aprovechar las ventajas de la planta Desmodium adscendens para revitalizar y desengrasar el hígado, como puede ser en el caso que nos hayan diagnosticado hígado graso, es necesario tomar una dosis diaria de 10 gramos entre uno y tres meses. Y en el caso de personas con alergias (mayormente asma), la posología es de 5 gramos de la planta por día, siempre en forma de infusión.
  • El Desmodium también protege al hígado de las agresiones provocadas por un tratamiento médico con agentes químicos (por ejemplo, paracetamol). En estos casos es conveniente administrar el producto dos días antes de iniciar el tratamiento y continuar 5 días después de haberlo finalizado (es decir, que el tratamiento dura siete días en total). En estos casos la dosis adecuada es de 6 ó 7 gramos de planta preparada en un litro de agua hirviendo.
  • Para las afecciones alérgicas, en particular el asma, la posología puede ser de 5 gramos diarios de planta seca hervida en agua (decocción).
  • Si quiere usar el Desmodium como cura para desengrasar y revitalizar el hígado, deberá tomar una dosis diaria de 5 a 15 gramos durante un periodo de 1 a 3 meses.
  • Se puede tomar en capsulas.
  • El desmodium carece de toxicidad y de efectos secundarios indeseables.

Gentileza: www.susanaperucca.com.ar

Facebooktwittergoogle_plusredditpinterestlinkedinmail