San Rafael, Mendoza jueves 09 de julio de 2020

Las joyas del Emperador – Por:.Beatriz Genchi

El anillo de zafiro hallado de casi 2.000 años de antigüedad es, estéticamente, una joya deslumbrante, pero su historia es aún más fascinante. Se cree que perteneció a Calígula, el megalómano emperador romano. El gobierno de Calígula inició en el año 37 d.C, y llegó a su fin cuatro años después, cuando fue asesinado por la Guardia Pretoriana, los escoltas encargados de proteger al emperador.

En el siglo XVIII, George Spencer, el cuarto duque de Marlborough, amasó una increíble colección de piedras preciosas talladas y camafeos. Así nació la Colección Marlborough, considerada una de las mejores colecciones privadas de joyería en la historia debido a que una buena parte de sus 800 piezas de joyería datan de la antigüedad. La colección fue dividida y vendida en el siglo XIX para pagar las reparaciones del Palacio de Blenheim, residencia de la familia del duque, y en 2019, este curioso anillo de la colección, salió a la venta.

El anillo de zafiro, que fue puesto a la venta por la empresa de joyería real Wartski, muestra la opulencia de esa época. Los zafiros son excepcionalmente duros, solo por debajo de los diamantes en la escala de Mohs. Por ello, el joyero debió ser bastante hábil no solo para cortar y pulir el zafiro, sino para tallar el delicado retrato que se encuentra en la parte superior.

Pero, ¿de quién es el retrato tallado en el anillo? Todo apunta a que se trata de la cuarta y última esposa de Calígula, Cesonia. A quien el historiador romano Suetonio la describió como una “una mujer de imprudente extravagancia y desenfreno”.

Calígula con constancia y pasión amó a Cesonia, que no era bella ni joven, para los conceptos de la época, pues había tenido ya tres hijos con otro marido, de ella se decía que era un monstruo de lujuria y lascivia. Claro que lo compartía plenamente con su esposo. El, frecuentemente la mostraba, cual joya. Ya sea a los soldados, cabalgando a su lado, vestida solamente con una corta clámide y armada con casco y escudo. O a sus amigos más íntimos totalmente desnuda de lo que parecía enorgullecerse. Calígula y Cesonia tuvieron una relación apasionada. Cuando fue madre, quiso honrarla con el nombre de esposa, y el mismo día se declaró marido suyo y padre de la hija que había dado a luz.

El escritor satírico Juvenal sugiere que la locura de Calígula fue el resultado de una poción de amor que le administró esta esposa. Igual, en lo que respecta a sus matrimonios, no es fácil discernir si su conducta fue más vergonzosa al contraerlos, al romperlos, o mientras le duraron.

A pesar de su corta vida (murió cuando tenía sólo 28 años), Calígula tuvo una intensa vida sexual. Como es lógico, en esta faceta no iba a ser menos extravagante que en el resto de otros ámbitos de su vida.

Con una relación tan intensa, no es de extrañar que el emperador quisiera tener un anillo con el retrato de su amada. Por otro lado, algunos historiadores del arte señalan que el estilo del anillo no coincide con lo que estaba de moda en ese momento, pero dada la excentricidad del emperador, esa posibilidad se mantiene abierta.

Además de su peculiar historia, el anillo de zafiro causó sensación cuando fue subastado en 2019 debido a que perteneció a la Colección Marlborough. Una vez que las gemas fueron vendidas en 1899, muchas desaparecieron o se integraron a colecciones privadas. Hoy en día, solo se conoce la ubicación de un cuarto de las joyas.

Calígula era afecto a las joyas, también a muchas otras muchas cosas claro! y poseía una gran cantidad de ella. Se había ingeniado un sistema para heredar los bienes de todo noble o rico que falleciera. Por supuesto desde que lo nombraban heredero, a la muerte de estos, no pasaba más de un mes por más que gozaran de buena salud…

Gentileza: Beatriz Genchi – beagenchi@hotmail.com
Museóloga – Gestora Cultural – Artista Plástica.

Puerto Madryn – Chubut

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