San Rafael, Mendoza martes 26 de mayo de 2020

Alimentación en tiempos de cuarentena 2da parte- Por:.Lic. Mamaní, M. Paola

Siempre lo que surge de repente, sin previo aviso suele causar cambios en nuestro humor. En ocasiones es para bien pero en otras no tanto. Hay situaciones que de repente producen cambios negativos que impactan sobre nuestras emociones y nuestra alimentación. Generan un desorden alimentario y en conjunto altera nuestro estado emocional.

Algunas personas, llevamos una rutina totalmente descontrolada en cuanto a horarios y elección de alimentos, pasamos más tiempo en casa, abrimos de manera continua la heladera o la alacena buscando algo para satisfacer nuestro “hambre emocional”, causado por el estrés y la ansiedad. El picoteo se hace de manera inconsciente, buscamos comidas más calóricas y estimulamos el crecimiento del tejido adiposo (aumento de grasa corporal).

Debemos reprogramar nuestro cerebro, entrenarlo y empezar a manejar nuestras emociones; algo muy fácil de decir pero difícil de aplicar; por eso es importante contar con ayuda profesional si no podemos hacerlo por nosotros mismos.

¿Cómo evitamos el picoteo en casa?:

  • Planificar las comidas con antelación, lo improvisado no siempre sale bien.
  • Planificar las horas de descanso, tanto en la noche como la siesta si se realiza. Se recomiendan de 6 a 8 horas de sueño y 1 hora de siesta aproximadamente.
  • Cuidar el orden de la casa, hay teorías que afirman que un ambiente ordenado ayuda a mantener la calma en nuestra mente.
  • Cuando compremos nuestros alimentos evitemos comprar aquellos que son ultraprocesados.
  • Evitar o disminuir el consumo de alimentos con alto contenido en azúcar y grasas.
  • Elegir aquellos que producen saciedad y generan “felicidad” (alimentos MOOD FOOD).
  • Consumir agua durante todo el día y no esperar a sentir sed (síntoma de deshidratación).
  • Para realizar colaciones o si nos tentamos con alguna comida, servirnos en porciones moderadas medidas con envases chicos, compoteras o tazas chicas.
  • Buscar alimentos que aumenten nuestras defensas como frutas, verduras, lácteos, entre otros.
  • En lo posible evitar el aburrimiento, buscar actividades para hacer en casa, solos o en familia.
  • Aprender y utilizar técnicas de respiración.
  • Saber identificar el tipo de hambre que sentimos (emocional o fisiológico).

Tener en cuenta que nuestros objetivos no son los mismos que teníamos antes de la cuarentena, estos cambiaron y deben adaptarse a un nuevo estilo de vida, por eso es importante saber escucharnos y observar nuestras actitudes frente a la alimentación. Debemos comer de manera saludable aplicando las 4 leyes de la nutrición CANTIDAD (aportar las cantidades en su justa porción), CALIDAD (debe ser completo en nutrientes), ARMONÍA (debe ser proporcional en nutrientes) y ADECUACIÓN (debe ser adaptada a el momento en el que vivimos, gustos, hábitos, situación socio/económica, complicaciones en cuanto a salud y costumbres).

No olvidemos que la alimentación que sigamos no solo influye sobre tu salud física sino también sobre tu salud mental. Debemos fijarnos y analizar lo que comemos, si es saludable o perjudicial para nosotros.

Lic. en Nutrición Mamaní, Ma. Paola – MAT: 1516.

Contacto: licmariapaolamamani@yahoo.com

Piüke Servicios Médicos

www.piukesalud.com.ar

 

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