San Rafael, Mendoza lunes 26 de octubre de 2020

AgroNat: Cuando el progreso se logra con valores.

AgroNat es una empresa agrícola familiar fundada en General Alvear, Mendoza, en el año 1997 por Javier Rubén Lopez y su familia bajo el nombre de Santa Rita Invernaderos. Se dedica a la producción de lechuga, pimiento, tomate y plantines bajo invernaderos con riego por goteo y aplicación de un incipiente nivel de tecnología que logra eficientizar el uso de agua y mejorar la productividad.

Actualmente la empresa cuenta con la producción de 10 hectáreas bajo riego por goteo, de las cuales siete están cubiertas con invernaderos y tela antigranizo, y se está trabajando para cubrir las tres hectáreas restantes, ya que asegurar la producción es el punto de partida angular para planificar ventas, expansión y aplicación de más tecnología.

El equipo de colaboradores excepcional, el incondicional apoyo de sus clientes y el estilo de dirección de la empresa, marcado por una fuerte impronta familiar que valora el esfuerzo de cada parte del equipo y celebra la concreción de pequeños y grandes logros, han permitido que el negocio se sostenga, e incluso se expanda, en tiempos como éstos en los que esos hitos no son menores.

La obsesión por la calidad y el rendimiento de la producción es lo que ha movilizado a AgroNat obtener el certificado de buenas prácticas agrícolas y a invertir, cada vez más, en tecnologías de eficiencia de riego y mejora de productividad.

Estos objetivos no se cumplen a la velocidad que sus dueños quisieran provocado por las grandes dificultades económicas, tributarias y el casi imposible acceso a financiamiento que sufre el sector privado en nuestro país. Pero una y otra vez han experimentado que, con

constancia, asunción de riesgos (que en la agricultura son innumerables) y paciencia (marcada principalmente por la postergación de la satisfacción personal), los resultados aparecen.

Quienes llevan adelante a AgroNat están convencidos de que el sector privado es el que mueve y sostiene al país. Que las PyMES son las que más empleo generan y que, con un contexto económico, político y social sano, ellas son el motor que empuja a que toda la comunidad viva mejor; y todo ello con esfuerzos propios, sin necesidad de que se les regale nada, porque confían en el valor del trabajo y la producción como generadores de bienestar y progreso.

Por esa impronta es que los integrantes de esta familia no pretenden asistencialismo del Estado para su empresa, sino sólo que éste, en cumplimiento de sus funciones, garantice las condiciones económicas necesarias para llevar adelante su actividad, incorporar tecnología, generar más y mejor trabajo genuino. Lo viven no como palabras vacías y frases armadas, si no como verdaderos a objetivos a realizar, con el trabajo como base y valor primordial.

Esta filosofía ha llevado a AgroNat a producir y vender alrededor de 250.000 kilos de lechuga, 100.000 kilos de pimiento de transporte, 150.000 de tomate para consumo en fresco y entre 1,5 y 2 millones de plantines hortícolas cada año. Todo lo cual ha sido logrado por sus propios medios y su cultura de trabajo, sin favores políticos o ayudas extraordinarias más allá de las recibidas por su propia familia, empleados y clientes.

Aún queda mucho por hacer. El apego al trabajo, la inversión en innovación productiva y la unión familiar son fundamentales en el presente y futuro de la empresa.

Del Estado sólo pretenden que cree políticas de planificación productiva, postergadas durante tantos años, disminuya la voraz carga impositiva que actualmente detenta y que empiece a valorar a los empresarios en lugar de denigrarlos, ya que la mayoría son emprendedores que se levantan a trabajar durante muchas horas cada día, usando el ingenio para administrar sus limitados recursos, y no multimillonarios avaros y egoístas tal como se pretende hacer creer a gran parte de la sociedad.

Sostienen que otro punto fundamental para el desarrollo es la facilitación del acceso al financiamiento a costos razonables y con menor burocracia que la actual, ya que los recursos propios se agotan con altísima velocidad debido a los costos de los insumos y la carga tributaria.

El trabajo está a la vista. Los resultados también. Siendo una microempresa, puede generar trabajo para muchas personas de su pueblo durante todo el año. Confían en que éste es el camino para su empresa y para el país. No la especulación ni la asistencia que no persiga la finalidad concreta de crear valor. La honestidad y la integridad son sus banderas en los actos de cada día, porque más allá de todas las injusticias y situaciones deshonrosas que suceden en nuestra Nación, confían en el nacimiento de una sociedad empoderada por sus propios logros.

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