San Rafael, Mendoza miércoles 02 de diciembre de 2020

Pandemia y los ojos de la oscuridad – Por:.Beatriz Genchi

Vision of walk into the light

No voy a hablar de precognición, ni capacidades paranormales este es un hecho que realmente ocurrió y claro, hay prueba escrita de ello. Una novela denominada “The Eyes of Darkness”, (“Los ojos de la oscuridad”), escrita hace casi 40 años por Dean R. Koontz, escritor de suspenso y ciencia ficción, estadounidense quien detallaba el tan actual Coronavirus.

Pocos géneros como la ciencia ficción para avizorar el futuro que nos espera. El escritor Julio Verne, por ejemplo, pudo predecir en sus novelas inventos como el submarino eléctrico, los módulos lunares y el helicóptero. La imaginación suele trascender los cotos del tiempo y el espacio.

De allí que no sea casual que en una novela como “Los ojos de la oscuridad”, creada por Dean R. Koontz y publicada en 1981, nuestro presente pareciera estar escrito en uno de sus capítulos. Se trata de un libro que “presagió” el coronavirus, la enfermedad que ha despertado la alerta sanitaria de la OMS.

El libro es un thriller que relata la historia de una madre llamada Christina Evans, quien se propone descubrir si su hijo Danny murió en un viaje de campamento o si, como sugieren ciertas señales, todavía está vivo. Al final de la trama, la mujer logra encontrar a su descendiente en una instalación militar donde está confinado después de haber sido infectado accidentalmente con microorganismos creados en un laboratorio secreto.

En el capítulo 39 de esta novela dice, “alrededor del año 2020”, un arma biológica denominada “virus Wuhan-400” irrumpe en un mundo imaginado por la pluma de Koontz. Aunque la historia de esta arma es una trama secundaria en la historia, las alusiones a una epidemia desatada por ella resultan sorprendentes, pues el autor se refiere a una neumonía expansiva. Y no solo eso: esta enfermedad resulta inmune a los métodos con que suelen combatírsele. A diferencia de otros autores de ciencia ficción, que reflejan en los zombis una forma de plaga, Koontz apostó por un padecimiento.

Además de todas las coincidencias de la enfermedad de la novela con el COVID-19, el relato ficticio se sitúa en el siglo XXI, concretamente “alrededor del año 2020”. Los personajes de la historia, hablan sobre cómo la infección no puede sobrevivir fuera del cuerpo humano por más de un minuto y no requiere un costoso proceso de descontaminación, una vez que se propaga a través de una población y de aquellos que la contraen. Un aspecto que ha perturbado es que el nombre del virus en el libro, creado como parte de un programa de armas biológicas, es Wuhan-400 igual al nombre de la ciudad donde hoy, todo comenzó.

Retomando con el que ahora descubro, particular Dean R. Koontz, hoy de 74 años, que a los 20 encontró en la literatura su vocación. Y desde 1969 se dedica exclusivamente a escribir. Durante la década de 1960, Koontz trabajó en el proyecto Appalachian Poverty, una iniciativa federal de ayuda a los niños menos favorecidos. Que tal vez, no tenga relación con el tema. ¿O tal vez sí? el autor se definió afirmando que dicha iniciativa parecía noble al principio, pero luego: «Me di cuenta que la mayoría de estos programas como todos los de gobierno, no están destinados a ayudar a nadie, sino simplemente a controlar a las personas y hacerlas dependientes. Me vi obligado a reconsiderar todo lo que una vez creí.”

Me despido con una frase de Epíteto, filósofo griego. “Tu felicidad depende de tres cosas, todas las cuales están en tu poder: tu voluntad, tus ideas sobre los actos en los que te involucras y el uso que haces sobre tus ideas”.

Gentileza: Beatriz Genchi – beagenchi@hotmail.com

Museóloga-Gestora Cultural-Artista Plástica.

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