San Rafael, Mendoza jueves 03 de diciembre de 2020

Historia de la Espeleología Argentina – Cap. 19 – «La soledad nos fortalece» -Por:. Carlos A. Benedetto

En el editorial de ARGENTINA SUBTERRÁNEA 27  (http://www.fade.org.ar/Secciones/ArgentinaSub/ARGENTINA_SUBTERRANEA_27.pdf) decíamos que “estamos en vísperas de una nueva asamblea anual ordinaria para aprobación de nuestro balance y Memoria 2010, y nos constituímos de esta manera en la única ONG espeleológicas del país que puede exhibir ese logro (el de la permanencia institucional sin interrupciones durante más de una década), con el único «accidente» de nuestra demora del año 2010, por problemas financieros que nos demoraron la confección del balance, y seguimos siendo la única federación realmente nacional, con actividades cuyo epicentro siguen estando donde nació la espeleología a fines de los años ´60, con nuevas delegaciones en cada vez más provincias, con asociados y con colaboradores externos, etc.

También con adversarios que siguen obstinados en un camino de ilegalidad y desprestigio gratuito pero que, irremediablemente, terminan girando en órbita a nuestro alrededor. Nuestra asamblea será el próximo 26 de abril, al cumplirse tres años de que la asamblea ordinaria donde quedaron expuestos problemas que antes, soterradamente, habían conducido a una crisis sórdida pero no por ello menos grave. Ese día, más allá de detalles secundarios como «mayorías» o «minorías», se  discutía si íbamos a crecer o no estratégicamente o si íbamos a seguir siendo un manojo de clubes sin destino y sin anclaje a lo que nos da sentido: la ciencia y la legalidad institucional. Desde ese momento se define a la espeleología como lo que es: auxilio técnico de la ciencia, actividad de protección de activos ambientales peculiares, las cavernas. El Congreso 2008 esbozó un debate y la Asamblea de dos meses después lo explicitó. Luego la asamblea de octubre del mismo año terminó de poner los puntos sobre las íes y se inició entonces un camino de crecimiento, accidentado pero crecimiento al fin.  El congreso del 2012 será algo así como el cierre de un ciclo que permitirá exhibir definitivamente los resultados de ese crecimiento. Quizás también sea el espacio adecuado para llorar a los ex-amigos de Argentina y del exterior que nunca entendieron la profundidad del cambio que estábamos llevando adelante”.

Lo que antecede fue escrito en el año 2011, poco después de los incidentes con la D.R.N.R.  y la U.A.E. que relatamos en el capítulo anterior (https://piramideinformativa.com/2020/03/historia-de-la-espeleologia-argentina-cap-18-luego-de-la-crisis-por-carlos-a-benedetto). Lo peor es que ese año se cumplió el vaticinio que veníamos haciendo desde 1997: la Caverna de Las Brujas no tenía protocolo de seguridad. Aún hoy no lo tiene. El 17 de febrero de ese año MDZ Online informaba que “un turista estadounidense de 65 años, que se encontraba realizando una expedición en la Caverna de las Brujas, en Malargüe, falleció de un sorpresivo ataque cardíaco. La muerte del visitante, identificado como Robert Jerome, se produjo en la tarde de este jueves en este sitio turístico del Sur Provincial. Según las primeras informaciones, el norteamericano se descompuso durante la recorrida y murió. Al parecer, no tuvo auxilio médico por lo cual el expediente de la investigación fue caratulado como «Muerte sin asistencia médica». Una vez constatado el deceso, médicos y policías trasladaron el cadáver hacia la villa cabecera de Malargüe, en donde brindarán una conferencia de prensa. Las mismas fuentes indicaron que Jerome se encontraba alojado en un hostel de Malargüe, que estaba solo y llegó a Mendoza el pasado 3 de febrero. Link permanente: http://www.mdzol.com/mdz/nota/274192

Luego, en el editorial de la misma revista, pero Nro. 28 (http://www.fade.org.ar/Secciones/ArgentinaSub/ARGENTINA_SUBTERRANEA_28.pdf ): El Plan estratégico FAdE no era ni es una entelequia. Los hechos no se refutan con habladurías.  Hemos dejado para siempre atrás la actitud de responder agravios con agravios y nos quedamos ahora con la de exponer hechos. La dictadura de las mayorías ociosas no pudo con la democracia de las minorías laboriosas. Elegimos el 26 de abril para realizar nuestra Asamblea Anual, porque se cumplían tres años de aquella asamblea en que unos pocos decidíamos poner coto a actitudes reñidas con la ley y que llevaban a nuestra Federación a la inacción y de allí al caos y a la muerte. Antes de aquella asamblea la minoría logró imponer un proyecto de “Plan Estratégico”, que algunos votaron positivamente a regañadientes, otros con entusiasmo y nadie negativamente. El “voto no positivo” vendría después, de la mano de experiencias políticas nacionales que tuvieron el mismo destino que el de estas mayorías ociosas, pero en otra escala. Releyendo el proyecto de Plan Estratégico elaborado entonces con muchas dificultades y mucho de “no se de qué se trata pero pe opongo”, vemos que algunas cosas debieron modificarse sobre la marcha, algunas aún no están cumplidas y otras perdieron vigencia por errores propios de los que estamos haciendo autocrítica. Pero en todos los casos, la Federación sigue siendo la única expresión nacional y federal de una espeleología institucional, legalmente inobjetable, y donde nadie necesita “cargos” para seguir siendo lo que es. Para seguir siendo lo que somos: militantes ambientales que quieren estudiar y proteger las cavernas. Esa es nuestra única, intransferible e irreversible identidad.

Sólo vamos a reproducir aquí el documento borrador, y en los siguientes números  iremos haciendo balances y autocríticas”.

 Y luego:

“Seguimos siendo la única Federación de Espeleología en Argentina Carlos Benedetto Mucho se ha discutido en los medios y foros virtuales sobre que en Argentina hay “dos federaciones” y hasta hay una publicación que lleva el nombre ESPELEOAR (usurpado en 2008 por un grupo de personas que formaron una “unión” de cuya existencia legal como ONG nada se sabe) en la que se siguen reivindicando “mayorías” invisibles y reproduciendo trabajos de campo no cotejados con nuestra Federación. Dicha asociación fantasma (“UAE”) nunca ha respondido a nuestras invitaciones a trabajar juntos, no tiene personería jurídica, no declara nómina de autoridades ni domicilio legal, y en la publicación de referencia (http://xa.yimg.com/kq/groups/4632148/689246807/name/EspeleoAr5.pdf) no se lee el número de ISSN. Las “mayorías” a las que se invoca abusivamente nunca han estado presentes en las asambleas generales ordinarias y extraordinarias de la FAdE durante 11 años, como así tampoco en los tres congresos realizados. Algunos formaron parte de la FAdE, pero se fueron de ella en consonancia con un grupo de expulsados en octubre de 2008, en todos los casos adeudando cuotas de asociación y hasta equipos indebidamente retenidos, todo lo cual puede probarse. Varios de ellos fueron denunciados en la Policía de Mendoza por expediciones violatorias a la Ley 5978/93 y al Código Ético de la propia FAdE, y luego en la Fiscalía de Estado de Mendoza (expediente 504–B-2011-E-05179) por sospecha de asociación ilícita con funcionarios corruptos de la Dirección de Recursos Naturales Renovables de esa provincia; luego en la Comisión de Derechos y Garantías de la Cámara de Diputados de la Provincia de Mendoza (expte. 59219/2011) y finalmente en la misma Justicia (Autos 9248 “Consulta denuncia Benedetto Carlos Alberto”), más concretamente en el Juzgado de Faltas de la ciudad de Malargüe, con pedido de que las actuaciones sean derivadas a la Justicia Penal una vez finalizada la etapa de instrucción. No estoy errado al decir que, el día que se escriba la historia de la espeleología argentina, algunos personajes serán sólo una nota al pie de página en el capítulo de “policiales”, y ratifico ello. Pero lo que nos interesa aquí no es mostrar ese capítulo triste, sino mostrar los otros capítulos: los de espeleólogos saliendo al campo y publicando sus trabajos, los de políticos a quienes estamos convenciendo para avanzar hacia la profesionalización de la espeleología, los de los esfuerzos (coronados por el éxito) de incluir los temas espeleológicos en los ámbitos académicos, los de amigos que se alejaron de nosotros por dar crédito a las mentiras de oportunistas sin objetivos y que ahora queremos recuperar, porque la construcción de 11 años fue con ellos y gracias en parte a ellos. Por lo tanto, esos amigos no pueden, no deben, quedar afuera de lo que se viene: la espeleología argentina está acercándose lenta pero firmemente al fin de su Prehistoria, y el Congreso 2012 en Malargüe, “cuna y capital nacional de la Espeleología Argentina” será ese punto de inflexión. El reiterado Plan Estratégico aprobado hace tres años y medio y puesto en marcha hace tres, sigue su curso, lentamente pero a paso firme. Nos hemos atado al mástil del barco y hemos tapado nuestros oídos para no escuchar los destructivos cantos de sirena, cargados de un odio irracional que nunca tuvo razón de ser pero que tiene raíces en cuestiones personales. Es por eso que, ahora a título personal, he tomado la decisión de reincorporarme a mi lugar en el Comité Ejecutivo de la Federación Espeleológica de América Latina y del Caribe, ante la presunción de que la misma está a la deriva desde hace por lo menos dos años y medio. El consejo directivo de la FAdE no comparte este criterio, pero – reitero- la decisión fue personal, y ello porque no puedo ser indiferente a la lenta muerte de 21 años de trabajo. Por eso la decisión (que no compromete al resto de la FAdE aunque indirectamente la reivindicación es para la institución que creamos) de volver por mis fueros a fin de “poner orden a tales desmanes” (Joan Manuel Serrat dixit). Así, el 26 de octubre pasado me presenté espontáneamente en la Dirección de Personas Jurídicas de la provincia de Mendoza (donde tiene su asentamiento legal la FAdE, para comunicar lo aquí dicho y a anunciar que el Congreso 2012 será el espacio natural para refundar (ahora legalmente) la FEALC, o para firmar su certificado de defunción definitivo (expediente 1649-f-0918). Esto fue informado al presidente de la FEALC Efraín Mercado, como asimismo a dos asociaciones espeleológicas argentina no federadas (GEA y GEMA), y ninguna de ellas opuso reparos a nuestra decisión, quizás en el entendimiento de que se trata sólo de una broma de mal gusto a la que es mejor no prestar atención. No lo es. Va en serio, como todo lo hecho en estos años.. En todo lo que va a leerse en este nueva entrega de ARGENTINA SUBTERRANEA hay mucho de ésto. Frente a las adversidades estamos reaccionando y actuando con creciente profesionalidad y sangre fría, y eso es algo de lo que también nos enorgullecemos”.

En definitiva, la nueva espeleología se habría camino, pero con poca gente y muchas adversidades. Era como en la memorable obra de Henrik Ibsen, Un Enemigo del Pueblo, escrita hace casi 140 años y que fue uno de los primeros manifiestos ecologistas de la Historia, quizás el más dramático, y donde su personaje principal afirma que “la soledad me hace más fuerte”. De mi parte, la experiencia de 1981 relatada en el segundo capítulo ya me había fortalecido en esa convicción, que aún mantengo

Pero también seguíamos adelante como institución.

Allí donde íbamos, detrás de nosotros iban los adversarios a desanimar, asustar o directamente amedrentar a nuestra gente. Siempre por detrás, como ya vimos en el capítulo 2.

 Pocos resistieron, la mayoría se fue de la F.A.d.E. … y de la Espeleología.

El miedo: un subproducto de la “cultura del miedo” que se había instalado en el país desde que en 2008 los grandes medios de difusión nacionales alimentaron el miedo y su inevitable consecuencia, el odio. Todo ese odio todavía existe, se percibe en el país y por lo tanto también en la Espeleología. Pero el espíritu del médico de la obra de Ibsen también sobrevive.

En el Nro. 29 de ARGENTINA SUBTERRANEA (http://www.fade.org.ar/Secciones/ArgentinaSub/ARGENTINA_SUBTERRANEA_29.pdf), informamos sobre un Seminario en la Universidad Nacional de Cuyo, que tenía como objetivo sentar las bases para la creación de una Tecnicatura, para lo cual obtuvimos el apoyo del entonces diputado provincial Raúl Rodríguez, que había colaborado financieramente con los cursos anuales 2006 y 2007 de la Escuela de Espeleología de la F.A.d.E. realizados en Malargüe cuando él era el intendente.

De inmediato firmamos un convenio con el I.S.T.E.E.C. (Instituto Superior Técnico de Estudios Económicos de Cuyo), al que llegamos a propuesta de nuestro contador, que también lo era de esa casa de estudios. Eso decimos en ARGENTINA SUBTERRANEA 29, pero no decimos que, al día siguiente de la conferencia previa, Sergio La Rosa telefoneó al rector de esa casa de estudios para calumniar al autor de estas líneas. Eso no impidió que la regente y un grupo de alumnos participaran del VI Congreso en abril de 2012, Malargüe, pero la relación ya estaba rota, y debimos rescindir el convenio. No siempre el amor es más fuerte.

Paralelamente, un grupo de buzos de Bahía Blanca continuaban las tareas de buceo en la cueva de San Agustín, iniciando así las tareas de datación de las cuevas en yeso a partir de la medición de la velocidad de disolución del mineral, al tiempo que anunciaban que los lagos hipogeos no eran tres (https://youtu.be/2_Y6ON5Xr3o).  Eso lo postearon en noviembre de 2011: http://www.youtube.com/watch?v=ziLQHQUZ-ko&feature=share. No obstante, al día de la fecha, los depredadores de la U.A.E. siguen adjudicándose el descubrimiento de “8 lagos hipogeos”, cosa que aún no se animan a publicar en ningún paper. Por algo será…

Pero sí consiguieron convencer a un poblador, que ya ha tenido problemas con la Justicia por violencia contra el padre del descubridor de la Cueva San Agustín, y ese poblador se convertiría en un problema aún no resuelto en el Valle de Poti Malal. Se llama Albino Guajardo, y desde 2012 cumple la función de “vigilar” para que sólo G.E.M.A. entre a una caverna que por Ley 5978 es un bien común. La última vez que entramos a esa cavidad fue gracias a la intervención personal de un funcionario de Arraigo del Puestero y su asesora legal. El problema ya motivó denuncias varias en el año 2019.

Durante el congreso 2012, mientras sesionábamos en Malargüe, un “grupo de tareas” del G.E.M.A. se robó esos equipos de adentro de la cueva y se los entregó al director de Áreas Protegidas como “prueba” de la depredación que la FAdE estaba haciendo en las cuevas. Fue así como el geólogo y buzo Juan Manuel Casal, jefe de ese equipo, que además no era miembro de la F.A.d.E., decidiera no asociarse y alejarse para siempre de la espeleología. Lo mismo pasó con el resto de su equipo. Luis Carabelli había sido quien hizo las presentaciones para que nos conociéramos con el equipo de buceo, pero a esa altura ya se había ido de la F.A.d.E. y despotricaba contra nosotros, cosas que los buzos no comprendieron, según nos lo dijeron.

En ese alejamiento colaboró mucho un tal Esteban González, que es uno de los firmantes del “manifiesto” de mayo de 2010 (https://sinpelos2011.files.wordpress.com/2016/08/1-029-2010-gema-jornadas.pdf), del cual, dicho sea de paso, conservé el original y elevé copia junto a mi informe. Nadie reparó, aún hoy, ese detalle. Así de eficientes son los controles en la Secretaría de Ambiente de Mendoza.

Como ya dije antes, ese informe fue el comienzo de mi caída en desgracia en la D.R.N.R.

En ARGENTINA SUBTERRANEA 29 también debimos dar cuenta de las andanzas del tal Esteban en el sur argentino junto al grupo italiano LA VENTA, el mismo que había inspirado desórdenes en el Congreso de la F.A.d.E. 2008. Él también escribió a Casal para disponerlo contra mi persona y contra la FAdE, diciendo conocerme cuando en realidad sólo nos vimos una vez, no más de dos minutos.

En las ilustraciones de este capítulo se reproducen detalles que no tiene sentido reiterar.

A pesar de todo esto que ocurría en la Cuenca Neuquina, nuestra bióloga Marcela Peralta continuaba incansablemente con el relevamiento de las cuevas del norte, especialmente Caverna Puente del Diablo. Decimos en la misma revista

Campaña Espeleobiológica en La Poma, Salta. Durante el mismo fin de semana en que se producía la visita a las cuevas de Doña Otilia y Pincheira (Malargüe), Marcela Peralta llevaba a cabo una nueva campaña de prospección espeleobiológica. Para esa fecha estaba prevista un curso además de esa campaña, pero no pudo ser lo primero, por lo que Marcela debió hacer su trabajo junto con su colega Fátima y el guardaparques Gonzalo Cristófani Esto nos informa Gonzalo: “Nos reunimos en La Poma con la gente de la FAdE y Fundación Miguel Lillo (las investigadoras y lics. Maria Alejandra Molina, Marcela Peralta y Vivian de Fatima Romero) con fines de poner en marcha el proyecto de investigación «Macroinvertebrados acuáticos de la Caverna Puente del Diablo». El trabajo se realizó sobre el río Calchaquí, en el limite sur del Monumento Natural Acay, área protegida que comprende la zona de cabecera de cuenca de éste río. Se fiscalizó el trabajo realizado que comprendió toma de muestras utilizando redes tipo Surber y de plancton; siempre tratando de minimizar el impacto y teniendo en cuenta la fragilidad del particular ambiente carstico que caracteriza la caverna. El proyecto tiene como objetivo el estudio de la diversidad de macroinvertebrados bentónicos e hiporreicos. A priori se detectaron especies «bioindicadoras» como por ejemplo una población estable de «aeglas sp.» (cangrejos de agua dulce) lo que es alentador en cuanto a la sanidad y calidad del agua de este importante río que baña pueblos y sembradíos de vital importancia para el desarrollo humano del Valle Calchaquí. Aqui las fotos. https://picasaweb.google.com/114577184902531755802/ViajeALaPoma”. Este resumen es de autoría del guardaparques Gonzalo Cristófani

Con el Seminario “La Espeleología como Práctica Social” en la Universidad Nacional de Cuyo y con el curso de un día “Espeleología y Espeleoturismo” en el I.S.T.E.E.C. plantamos las semillas de algo que luego volveríamos a sembrar en otra parte. Si no tenemos suerte, las semillas sobrevivirán a nuestros detractores.

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