San Rafael, Mendoza jueves 01 de octubre de 2020

¿Quién es Sofia Kenin, la joven que derrotó a Garbiñe Muguruza?

 Sofia Kenin posa con la copa de campeona. DAVE HUNT EFE

La campeona del torneo no responde al vigoroso modelo imperante en el circuito, pero sabe sacar provecho de su buena lectura del juego y de su fortaleza mental.

El casting de nuevas campeonas del Grand Slam arroja el nombre de Sofia Kenin, una tenista cuasianónima para el gran público antes del inicio del Abierto de Australia. Con 21 años y 81 días, la estadounidense de origen ruso se convierte en la más joven ganadora del torneo desde que se lo llevase Maria Sharapova en 2008 y se suma al desfile iniciado con el triunfo de Angelique Kerber en este mismo torneo en 2016. Allí se abrió la sucesión de rostros en su mayoría dotados de una proyección aún por calibrar en un circuito sin claras dominadoras. 

«Pienso que la fortaleza mental ha sido una parte importante. He trabajado en ello a lo largo de los años. Estoy recibiendo la recompensa», comentó la más precoz tenista estadounidense en ganar un major desde 2002, cuando lo hizo Serena Williams. Hija de Alexander y Lena, una pareja rusa que decidió trasladarse desde Moscú a Florida, tras haber probado suerte en Nueva York, empezó a jugar al tenis a los cinco años, estimulada por su progenitor. Pronto mereció la atención de Rick Macci, mentor, entre otros, de Andy Roddick, Jennifer Capriati, las hermanas Williams y Sharapova.

Entrenada ahora por su padre, muy implicado en la grada durante todo el partido, Kenin llamó a su madre nada más concluir el partido. «Ella es muy supersticiosa. No puede verme jugar. ‘Vuelvo a casa, vas a darme el abrazo más grande de tu vida’, le dije».

Con sólo tres títulos de segundo orden hasta este sábado, Kenin nunca había logrado superar la cuarta ronda de un Grand Slam. Los focos estaban puestos en otras jugadoras que ya habían dado el salto, con un tenis supuestamente más homologable en la élite. Estamos ante una tenista que no responde al modelo imperante. Con 1,70, carece de un servicio determinante y tampoco destaca por su contundencia. Hace gala, eso sí, de una diáfana lectura de los partidos y de un espíritu incombustible.

LA REFERENCIA DE SERENA WILLIAMS

«He visto a Serena. La he seguido en los Slams que ha venido ganando. Es un sentimiento especial estar por delante de ella en el ránking», manifestó la campeona, que salta al puesto número siete del escalafón y pasa por delante de su compatriota. Hay algo que no es del todo cierto en la confesión de Kenin: cuando Serena ganó en Nueva York el primero de sus 23 majors, ella tenía poco más de dos meses de vida.

Pudo vérsela animarse en los momentos venturosos y mostrar su irritación ante cualquier mínimo error, pero siempre sin perder la estabilidad emocional. Sus primeras palabras frente al público que llenó la Rod Laver Arena, cubierta este sábado debido a la lluvia, fueron un mensaje de fácil consumo. «Puedo decir que mis sueños se han hecho oficialmente realidad. Si ustedes tienen un sueño, persíganlo, porque puede hacerse realidad».

Kenin había derrotado a Muguruza el pasado año en Pekín, en el que fue para la española el último partido de una decepcionante temporada. Si bien se trataba de un encuentro de primera ronda y al mejor de tres sets, 6-0, 2-6 y 6-2, en un Premier Mandatory, y la española poco tenía que ver entonces con la jugadora que vuelve a ser, sí dio la impresión de que Kenin tomó nota de cómo debía jugar.

Buscó romper el ritmo de los intercambios con algunas dejadas, golpe que acostumbra a manejar con precisión, pero también asumió otro tipo de riesgos cuando adquirió mayor confianza, en particular con su revés.

Queda por ver qué papel le corresponderá en el revolucionado circuito femenino. Al abierto litigio por los grandes títulos puede no tardar en unirse Coco Gauff, víctima del fulgor de Kenin en esta ocasión. Ha vuelto Garbiñe, Andreescu, ausente por lesión en Melbourne, estará lista en Roland Garros, y tanto Osaka, 22 años, Barty, 23, o mujeres más curtidas, caso de Halep y Kerber, tienen armas para buscar su oportunidad. Hay algo que parece claro: Serena Williams, 38 años, va a tenerlo cada vez más difícil en la lucha emprendida por igualar los 24 títulos individuales del Grand Slam suscritos por Margaret Court Smith.

Fuente:https://www.elmundo.es/deportes/tenis/open-de-australia/2020/02/01/5e35ce5e21efa0b4488b4581.html

 

Facebooktwittergoogle_plusredditpinterestlinkedinmail