San Rafael, Mendoza viernes 25 de septiembre de 2020

¿Qué pasó entre Irán y Estados Unidos y qué posibilidades hay de una Guerra Mundial? Por:. José Ignacio Teruel-Licenciado en Relaciones Internacionales

Las tensiones entre Irán y Estados Unidos han ido en aumento en las últimas semanas y ya muchos hablan de la posibilidad de una Tercera Guerra Mundial (WWIII).

Todo empezó el viernes 27 de diciembre, con un ataque con misil por parte del grupo Kataeb Hezbollá en una base militar en Kirkuk, Irak, donde murió un contratista norteamericano.  Ante esto, la potencia decidió contraatacar. Lanzó misiles en Siria e Irak contra bases del grupo presuntamente culpable del ataque, matando a 25 personas.

La situación no quedó ahí. En protesta a la ofensiva estadounidense, manifestantes se reunieron en las afueras de la embajada norteamericana en Bagdad (Irak) y lograron traspasar el muro exterior de ella. Ante esto, Washington decidió sacar parte del personal diplomático del país y llevó adelante un nuevo ataque, uno que subiría las tensiones a altísimos niveles: realizó una operación con drones en la que murió Qasem Soleimani.

¿Quién era Soleimani?

Qasem Soleimani era la segunda persona de más relevancia de Irán después del ayatola Alí Jomenei (líder supremo de Irán). Él ganó gran importancia durante la Guerra Irán-Irak en los años ´80. Qasem era un general que, desde 1998, lideraba Quds (las fuerzas de élite de la Guardia Revolucionaria) y se pensaba que podría ser el próximo presidente iraní.

En su trabajo en Quds, Soleimani se encargaba de extender las influencias iraníes en el exterior y de ejecutar operaciones clandestinas. Se destacaba por hacer llegar el apoyo a Al Assad en Siria, por concretar la colaboración con el grupo Hezbollá del Líbano y por su lucha contra Estado Islámico y Al Qaeda. También, Estados Unidos lo acusa de ser el mentor del ataque del 27 de diciembre y de ser quien organizó las protestas en frente de la embajada en Irak, a lo que se debe su asesinato.

¿Qué consecuencias trajo (y traería) el asesinato?

En primer lugar, se observa un aumento de los precios del petróleo y del oro, lo que es sumamente común ante situaciones de esta magnitud y de inminentes conflictos bélicos a gran escala. El barril de petróleo sufrió un aumento de 3% mientras que el precio de la onza de oro se incrementó en un 1% y se espera que siga en subida a medida que se desarrollen las tensiones.

Además, Irán pierde un gran estratega y responsable de la extensión de sus influencias por la región, en un contexto de lo que se llama “Guerra Fría Islámica”, en la que se enfrentan los iraníes y los saudíes, los primeros extendiendo el chiísmo desde la revolución islámica (1979) y los segundos el wahabismo desde el aumento de los precios del petróleo en 1973. Así, habría 2 consecuencias principales: primero, Arabia Saudita podría ganar ventajas en esta lucha, sobre todo en escenarios como Yemen. En segundo lugar, los grupos terroristas suníes pueden encontrarse, al menos en un principio, con una menor oposición chií.

Por otro lado, también habrá una inminente respuesta iraní por el asesinato de Soleimani. La difícil situación persa es calibrar la magnitud de su réplica; una contraofensiva de baja intensidad le da imagen de debilidad al régimen, mientras que una demasiado fuerte puede desatar una guerra directa con Estados Unidos. Es muy poco probable (por no decir imposible) que el ataque se realice en el continente americano, más bien se puede esperar que sea contra algún objetivo en la región. Teniendo en cuenta esto, hay tres grandes posibilidades: algún ataque a diplomáticos o alguna base norteamericana, o a uno de sus 2 fuertes aliados: Israel y, a quien considero que sea más probable que se lo ataque, Arabia Saudita. Al menos los saudíes entienden que tienen riesgo de ser atacados y por eso prepararon sus tropas. Lo cierto es que, por los últimos antecedentes y los altos poderes de respuesta de Israel y Estados Unidos, en contraste con un deseo total de evitar la guerra por parte de los saudíes y el no entrometimiento militar de los norteamericanos cuando bombardearon una refinería del país árabe, ellos son, según mi punto de vista, una gran posibilidad para la ofensiva que se espera. También seguramente Irán vaya a usar sus redes de influencias para realizar otros ataques contra Estados Unidos, pero de una forma indirecta, instando a otros grupos a ejecutarlos.

Por último, el parlamento iraquí decidió tomar medidas contra los norteamericanos por la muerte de Soleimani, quien fue importante para detener al Estado Islámico en el país. Esto es sumamente entendible, sin embargo, la resolución fue pedir a Estados Unidos que abandone el país, lo que puede ser muy peligroso porque significa carta libre para los grupos insurgentes que pueden extender su influencia por todo Irak.

¿Qué tan posible es una Tercera Guerra Mundial?

Para responder esto, es necesario entender que hay diversas clasificaciones de lo que es una Guerra Mundial. Para algunos deben involucrarse al menos 5 potencias, para otros basta con 5 países que le declaren la guerra al mismo objetivo y la definición de mayor consenso es la que establece que para que sea Guerra Mundial propiamente dicha, debe pelearse en todos los continentes. Por esto es que en realidad se considera Guerra Mundial solo a la que conocemos como la Segunda, mientras que a la primera se la llama Gran Guerra. También, el Papa había declarado que la guerra contra el terrorismo era la Tercera, pero su definición tuvo poco apoyo en el ámbito académico.

Lo cierto es que para que hubiera una guerra mundial, teniendo en cuenta posibles actores en un escenario belicoso, China, Rusia y Europa deberían involucrarse, algo que no parece cercano. Los rusos condenaron el ataque, pero en ningún momento hablaron de apoyar a los iraníes o defenderlos. El Reino Unido, por su parte, pidió tranquilidad, al igual que China, quien tiene grandes intereses comerciales, sobre todo en Arabia Saudita, a quien le compra petróleo. Además, los actores regionales están sufriendo demasiadas fragilidades internas como para involucrarse en una guerra directa. Siria está comenzando a estabilizarse después de años de guerra civil, Líbano e Irak sufren lo que se llama “Segunda Primavera Árabe” y la Corona saudí tiene hoy una escasez de legitimidad, ya que los conservadores creen que se perdió el camino de la ley islámica, mientras los progresistas desconfían del papel reformista del Príncipe Heredero Mohammed bin Salman.

Por ello, considero que no es posible una Guerra Mundial, e incluso me parece muy apresurado hablar de ello. Pienso que las tensiones seguirán en aumento, pero no creo que haya algún conflicto directo de alta intensidad entre Estados Unidos e Irán, sobre todo porque estos últimos no lo quieren así y porque no poseen un escenario favorable para desencadenar una guerra.

Gentileza: José Ignacio Teruel, 22 años. Jose.e9712@gmail.com

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