San Rafael, Mendoza miércoles 02 de diciembre de 2020

Secretos de matrioskas – Por:.Beatriz Genchi

Para muchos turistas, las matrioskas son un recuerdo indispensable de Rusia, pero pocos conocen la verdadera historia de esta muñeca multicolor que nació en Japón antes de convertirse en un símbolo ruso.

La leyenda sobre la historia de estas muñecas está vinculada al libro de Dimiter Inkiow, en el que se cuenta que el carpintero Serghei salía todas las mañanas al bosque y en una de las frías madrugadas rusas encontró un trozo de madera muy bonito, estuvo pensando durante mucho tiempo que tallar y al final se decidió por una muñeca a la que llamo Matrioska.

Le pareció tan bonita que, en lugar de venderla y ganar dinero, se la quedo. Todos los días el carpintero hablaba con su muñeca, hasta que en una ocasión esta le contesto. Al cabo de los días Serghei se daba cuenta de que su muñeca estaba triste y le pregunto a que se debía, Matrioska le contesto que se sentía sola y que ella quería una hija, el carpintero le dijo que podría tallarla pero que le dolería mucho porque tendría que abrirla. Matrioska le dijo que adelante y que las cosas importantes requerían de sacrificios. Serghei creo otra muñeca y la llamo Trioska. Con esta segunda le paso exactamente lo mismo y talló a Oska. Oska también estaba triste porque quería una hija, pero casi no quedaba madera en ella para poder hacer más muñecas. El carpintero tallo entonces a Ka, le hizo con bigotes y le dijo que era un hombre que no podía tener hijos. De esta manera metió a Ka dentro de Oska, a Oska dentro de Trioska y a Trioska dentro de Matrioska

El Museo de Artes Decorativas de Moscú, capital de Rusia, alberga hasta el 13 de septiembre la exposición «Matrioska: No es un simple juguete» que recorre la historia poco conocida de las célebres muñecas rusas.

Sin embargo, incluso en Rusia, la gente piensa erróneamente que las matrioskas son el resultado de cientos de años de herencia de torneadores de madera rusos. En realidad, estas figuritas que representan una mujer robusta con su colorido pañuelo de campesina son originarias de Japón. A finales de 1890, Oriente estaba de moda en Rusia. Un conocido industrial y mecenas ruso, Savva Mamontov, trajo de Japón una serie de siete divinidades de la Fortuna. La más grande de ellas representa a Fukurokuju, el dios calvo de la sabiduría y la felicidad.

Más adelante, el pintor Serguei Maliutin creó una versión rusa del juguete en su taller de artesanía popular en Serguiev Posad. El artista representó una campesina feliz que acoge dentro de ella toda su descendencia hasta su recién nacido. La muñeca se hizo rápidamente muy popular en Rusia y recibió el nombre típico «matriona» (campesina), cuyo diminutivo es matrioska. En el año 1900, el juguete causó sensación en la Exposición Universal de París, donde ganó una medalla de bronce.

A partir de los años 1930, el Estado tomó las riendas de la producción de las muñeras y aparecieron fábricas en varias ciudades rusas.

Regalar una matrioska tiene un gran significado para los rusos. Y es que cuando alguien te la regala, tienes que pedir un deseo y cuando éste se haya cumplido entonces y solo entonces podrás abrirla y ver la otra matrioska que hay en su interior y tendrás que volver a pedir un deseo. Esto lo tendrás que hacer hasta que llegues a la última de las matrioskas, que deberás entregar al descendiente de la casa, como símbolo de que vuela del nido. Por este motivo si alguien te regala una matrioska y además conoce su significado, te está regalando su cariño y amor en forma de muñeca.

Gentileza: Beatriz Genchi – beagenchi@hotmail.com

Museóloga-Gestora Cultural-Artista Plástica.

 

 

Facebooktwittergoogle_plusredditpinterestlinkedinmail