San Rafael, Mendoza jueves 03 de diciembre de 2020

El campo y Vaca Muerta sacan a la Argentina de la crisis 2019

El agro y Vaca Muerta son las dos máquinas de creación de valor e ingreso de dólares genuinos con los que cuenta la Argentina para salir de la crisis.

La producción de granos de la Argentina en 2001 ascendió a 50 millones de toneladas, y trepó a 147 millones de toneladas en 2019, récord histórico. Significa que se ha multiplicado por 3 en 20 años.

La producción agroalimentaria argentina es una de las 3 primeras del mundo, junto con EE.UU y Brasil; y es la 1ra. del sistema global, comparable incluso con la estadounidense, en términos de integración productiva y similares niveles de incremento de la productividad, desde la producción primaria, atravesando la agroindustria, y culminando con el ecosistema Bioceres, paradigma de los extraordinarios avances tecnológicos y científicos que la caracterizan.

La cosecha de granos de 147 millones de toneladas implica el ingreso al país de U$S 35.600 millones; y la cosecha de trigo y cebada de 23 millones de toneladas que la precedió en enero incorporó a la economía argentina U$S 4.500 millones.

El componente fundamental de la extraordinaria productividad del sistema agroalimentario argentino no es la ventaja comparativa de sus tierras –la excepcional Pampa Húmeda, la mejor superficie de labrantía del mundo, junto con las “Tierras Negras” de Rusia-, sino el cambio tecnológico y organizativo experimentado en las últimas 2 décadas (lo que Hector Huergo llama “la Segunda Revolución de las Pampas”), encabezado por la “siembra directa” (Víctor Trucco) y las semillas transgénicas.

Ambas innovaciones, adoptadas con una celeridad y una profundidad sin par en la historia del siglo XXI, indican que el agro argentino es el más volcado al futuro del sistema global, por encima incluso de EE.UU. Lo cualitativo, no lo “natural”, es lo decisivo en el milagro de productividad y de innovación que es la producción agroalimentaria argentina.

Esta es una novedad fundamental de la estructura económica del país en 2019 respecto a la situación de colapso político y económico de 2001 en términos productivos y de capacidad de generar dólares y atraer inversiones. La Argentina se ubica hoy en un escalón superior de fortaleza política / económica / organizativa en lo que hace a su ubicación en el mundo.

Vaca Muerta / Cuenca Neuquina recibió inversiones por U$S 18.000 millones en los últimos 2 años; y ya ha logrado el autoabastecimiento energético, 4 años antes de lo programado. Sobre los 30.000 kms2 de la Cuenca Neuquina, dónde están las 2das. reservas de shale gas del mundo, sólo 3% está explotado; y su productividad es equivalente o superior a la estadounidense.

Después de la fase energética de Vaca Muerta, que en lo esencial ya ha concluido, viene la etapa industrial, con la creación de una red de industrias energo – intensivas (fertilizantes, plásticos, equipos) que se desplegará con particular intensidad alrededor del eje Neuquén – Bahía Blanca y su puerto Ingeniero White, lo que ya está ocurriendo.

Frente a esto hay que colocar la profunda crisis política, financiera y monetaria experimentada por la Argentina a partir de la derrota por 15 puntos de diferencia de Macri en las PASO. Lo propio de esta crisis es que el sistema financiero internacional, con eje en Wall Street, estima que ha desaparecido el poder político de Macri después del plebiscito de las primarias del 11 de agosto; y considera con igual vehemencia que un triunfo del kirchnerismo en octubre es un acontecimiento absolutamente negativo.

De ahí la devaluación de 33% en 3 días, un derrumbe de los valores de las empresas argentinas que cotizan en Nueva York entre 30% y 60%, y una tasa riesgo país que el jueves de la semana pasada trepó a casi 2.000 pb, un nivel de default, no de crisis financiera. Consiguientemente, el precio de los seguros contra default de la deuda argentina trepó de 57% a 75% el fin de semana de las elecciones. El sistema financiero internacional presume que la Argentina va al default o está en default.

El problema de fondo de la Argentina es que carece de moneda nacional; y por lo tanto de ahorro doméstico y de mercado de capitales, y realiza la totalidad de sus operaciones de ahorro e inversión en dólares estadounidenses. Este es el hecho central de la ubicación de la Argentina en el mundo.

La novedad histórica en 2019 es que han surgido 2 poderosas máquinas de creación de valor, ingreso de dólares genuinos, y atracción de inversiones, que son el sector agroalimentario, en 1er. lugar, y Vaca Muerta / Cuenca Neuquina. Esta es la diferencia esencial entre la crisis argentina de 2019 y el colapso de 2001.

La realidad siempre tiene razón. El optimismo y el pesimismo son categorías extremadamente mediocres.

Fuente:https://www.clarin.com/rural/campo-vaca-muerta-sacan-argentina-crisis-2019_0_J-iPucWfw.html

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