Los que vaticinaban una victoria del oficialismo y una pelea cabeza a cabeza en el peronismo finalmente acertaron. El radical Rodolfo Suárez casi triplicó lo hecho por Omar De Marchi. Fernando Armagnague no tuvo, en su caso, una mínima chance.

El triunfo de Suárez llegó a la Casa Rosada desde donde llamó Rogelio Frigerio para felicitar al ganador y también al Frente que sumó más votos en las provincia.

Con el 86% de las mesas escrutadas, Suárez logra el 29,51% contra el 12,20% de su más inmediato perseguidor, De Marchi.

La pelea principal fue en el peronismo. Allí se enfrentaba el peronismo tradicional con Alejandro Bermejo a la cabeza contra la kirchnerista Anabel Fernández Sagasti que se plantó como la renovación. El planteo de esta última fue inteligente, se puso como la renovación del peronismo pero en varios departamentos llevó algunos pesos pesados como Alejandro Abraham en Guaymallén, Guillermo Amstutz en Las Heras, Omar Parisi en Luján y Celso Jaque en Malargüe.

La estrategia de la kirchnerista le dio resultados. En esos cuatro departamentos ganaron sus candidatos lo que le dio un envión importante. A estos se le sumó Andrea Blandini en Godoy Cruz que venció a Emilio Caram.

El resultado le cambió la cara al peronismo tradicional. A las 18 Alejandro Bermejo llegó al búnker ubicado en un hotel céntrico. Se mostró feliz, incluso aseguró que los sondeos lo daban ganador pero todo fue cambiando con el paso de las horas.

Alrededor de las 21 del domingo, el kirchnerista Lucas Ilardo fue el primero en decir que se veían ganadores, sin embargo los primeros resultados los colocaban segundos, detrás de Bermejo.

Fue después de las 22 que Sagasti pasó al primer lugar de la interna. En el búnker hubo festejos. A medida que se actualizaban los números era una nueva celebración. En la sede de Bermejo, por el contrario, el silencio era cada vez mayor y varios dirigentes desaparecieron de la vista de los periodistas.

Cerca de medianoche, la ventaja a favor de Sagasti era casi del 3%. La desazón en el peronismo tradicional era mayor. A esa altura Adolfo Bermejo, el jefe de campaña de su hermano, ya había abierto el paraguas aduciendo que lo importante era la poca ventaja (terminó siendo más de 15 puntos) que le sacaba el oficialismo, en su conjunto, al peronismo.

Esto se confirmó a las 0.30, ya entrado el lunes, cuando Fernández Sagasti salió a decir que “los números eran irreversibles” y con el 34% de las mesas escrutadas se declaró ganadora. Desde el sector de Bermejo, Guillermo Carmona se negó a esa hora de reconocer la derrota. Incluso Patricia Fadel afirmó que sus números favorecían al maipucino.

«Tal vez ella (Fernández Sagasti) cree que su proyección le va a dar a favor», afirmó Fadel.

Lo cierto es que con el 86% de mesas escrutadas, Fernández Sagasti vence con el 18,35% contra el 1731% del maipucino.

Pero las PASO no fueron solo para oficialistas y peronistas. Protectora se convirtió en la tercera fuerza política llevando a José Ramón (7,26%) a las elecciones generalesEn cuarto lugar, la dupla femenina de Noelia Barbeito y Soledad Sosa también se metió en los comicios de septiembre con el 3,65%.

Los que quedaron afuera

Además de De Marchi, Armagnague y Bermejo, fuera de las elecciones quedaron otros candidatos que no lograron superar el 3% de los votos necesarios.

Uno de ellos fue debutante Partido de los Jubilados que llevó a Manuel Casas como precandidato. Detrás quedó Adolfo Innocente del Partido Federal, Dante González del Partido Intransigente y Marcia Marianetti del MST.

Fuente:https://www.diariouno.com.ar/politica/pasaron-generales-quedaron-camino-06102019_rkoVmUiR4