San Rafael, Mendoza miércoles 28 de octubre de 2020

Los intereses se llevan la mitad de la baja del gasto primario

En 2019 habrá más presión tributaria y continuará la reducción de las partidas públicas. Nicolás Dujovne tendrá que ajustar las clavijas para alcanzar en 2019 el déficit cero pactado con el FMI.

En el primer año de gobierno de la actual administración nacional se dispuso un esquema gradualista para bajar el peso del gasto primario y así generar un “espacio fiscal” que posibilite una baja simultánea tanto del déficit fiscal como de la presión impositiva. Esta última se encontraba en un nivel récord y el déficit redondeaba el 5% del PBI.

Al cierre del tercer año de mandato de Cambiemos, mientras el gasto primario ha bajado 2,3 puntos porcentuales (p.p.) del PBI, el gasto total (incluye los intereses de deuda) solamente lo ha hecho en 0,7 p.p. La explicación de la diferencia está en que los intereses de la deuda han subido 1,6 p.p. del PBI entre 2015 y 2018. En 2015 la cuenta de intereses de la deuda representaba el 1,3% del PBI y el gasto primario significaba el 24% del PBI. En 2018 la cuenta de intereses asciende al 2,9% del PBI y el gasto primario equivale al 21,7% del PBI. Como puede apreciarse, el aumento en los intereses de la deuda sería equivalente al 69% de la baja del peso del gasto primario. A grandes rasgos puede decirse que por cada 1% que cayó el peso del gasto primario total en estos tres últimos años, el peso de los intereses de la deuda subió un 0,7%.

Dejando de lado a los intereses de la deuda, puede apreciarse que el “espacio fiscal” otorgado por la baja del peso del gasto primario de estos tres años permitió bajar la presión impositiva y a la vez esto supuso una mejora el resultado primario. En efecto, el resultado primario nacional pasaría del 3,8% del PBI en 2015 al 2,6% en 2018 (hay chances que termine siendo 2,5% del PBI) y los ingresos nacionales bajarían 1,1 p.p. del PBI entre ambos años.

Para ser más preciso en el análisis de la dinámica del gasto primario, resulta necesario ir un paso más adelante. Dado que ha habido gastos que han subido y gastos que han bajado, resulta importante identificar cuáles han sido los que efectivamente han bajado y en qué magnitud lo han hecho. En efecto, los subsidios a la energía y al transporte, los pagos de obra pública y los gastos de funcionamiento (personal y bienes y servicios) han caído 3,5 p.p. del PBI. Estos tres componentes han generado el verdadero “espacio fiscal”, ya que su menor peso permitió compensar la suba de las prestaciones sociales (1p.p. del PBI) y de las transferencias corrientes a provincias (0,2p.p. del PBI), dejando el neto de 2,3 p.p. del PBI descripto tres párrafos más arriba.

El desafío del 2019

El 2019 representa un gran desafío en materia fiscal, porque debe cumplirse con la meta de “Déficit Primario cero”. Se optó por abandonar el esquema gradualista que enmarcó a la política fiscal durante los primeros años de gobierno. En efecto, el gasto primario ahora deja de ser la única fuente genuina de mejora del resultado primario y se complementa con el aporte extra de recursos tributarios y no tributarios, derivado de subas de impuestos y de suspensión de baja de impuestos. Esto implica que gran parte del ajuste necesario para cumplir con la meta se genere vía ingresos.

En lo que respecta al gasto primario, el esfuerzo requerido asciende a 1,3 p.p. del PBI, es decir que resulta similar al de 2017. Una particularidad importante es que, esta vez, algo más de la mitad de la baja tiene efecto sobre las finanzas provinciales. Se relaciona con el traspaso de responsabilidades de los subsidios al transporte de pasajeros y de la tarifa social a la energía (0,4 p.p.) y con el recorte de transferencias corrientes y de capital (0,3 p.p.).

De los 0,6 p.p. del PBI que se requiere de baja en el gasto primario “exclusivo” de Nación, el gasto de capital aportaría 0,3 p.p. y la baja en los subsidios a la energía también cooperaría con 0,3 p.p. del PBI. La baja en el peso del gasto de funcionamiento compensaría la suba de la importancia de las prestaciones sociales en 2019.

El gasto público del período 2015-2019

En definitiva, el gasto primario nacional registraría una baja de 3,6 p.p. del PBI al finalizar el mandato del presidente Mauricio Macri. En igual período, los intereses de la deuda avanzarían 1,9 p.p. del PBI. En efecto, el crecimiento del peso de los intereses de la deuda sería equivalente al 53% de la baja del peso del gasto primario. Es decir que por cada 1% de baja del peso del gasto primario, el peso de los intereses terminaría el período 2015-2019 subiendo un 0,53%, una relación menor a la descripta anteriormente para el período 2015-2018.

En definitiva, el 2019 terminaría con equilibrio a nivel primario y con un déficit fiscal igual 3,2% del PBI, derivado de la cuenta intereses de la deuda. La presión tributaria volvería a ser récord, alcanzando probablemente un nivel equivalente al 26,2% del PBI. Por su parte, el gasto total nacional solamente cedería 1,7 p.p. del PBI en los 4 años de gestión, magnitud equivalente al 7% del gasto total que existía en 2015.

El desafío 2019 es significativo y continúa a partir de 2020. En este año se debería aspirar a cumplir con la baja de impuestos de 2020 y con la no realizada en 2019. Además, en diciembre 2020 vencen las retenciones a la exportación. Y la cuenta de intereses de la deuda exige tener superávit primario, para solventarla al menos en una parte de manera genuina. En definitiva, el esfuerzo fiscal que deberá liderar quien gobierne Argentina entre 2020-2023 es muy significativo. Y estamos hablando solamente de lo que debe ocurrir “sobre la línea”. A esto hay que sumar los vencimientos de capital que deben afrontarse un igual período, signados por la concentración de los que se tiene con el FMI.

Dado este contexto, desde los primeros días de 2019 habría que ponerse a trabajar en el cuadro fiscal argentino de los próximos años. El primer desafío que se tiene como sociedad es el de afrontar por primera vez desde el retorno a la democracia una elección presidencial en un escenario de baja de gasto público.

Fuente:https://www.clarin.com/economia/economia/intereses-llevan-mitad-baja-gasto-primario_0_zUPvSnysb.html

 

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