San Rafael, Mendoza jueves 29 de octubre de 2020

Desde siempre, el color se ha utilizado como medio de expresión en las civilizaciones -Por:Beatriz Genchi

 ¿Quién dijo rosa para nenas, celeste para nenes…?
¡En realidad empezó al revés; rosa para nenes, celeste para nenas!

Ambos tonos surgen de dos colores primarios: azul y rojo. El azul expresa calma, tranquilidad que generalmente se relaciona con lo femenino y el rojo con directa relación a lo fuerte y decidido, supuestamente atribuido a lo masculino. Por eso, en un principio el rosa fue masculino y el celeste femenino. Ésta, es una presunción empírica.

Antiguamente el rosa en general estaba reservado a las clases pudientes porque las plantas usadas para eso tintes eran difíciles de conseguir. Por ejemplo se dice que los primeros azules fueron producidos por primera vez con lapislázuli, una piedra semipreciosa que venía de minas en Afganistán para hacer un pigmento denominado ultramarino. Y el púrpura era un tinte producido por los fenicios y se extraía de un molusco marino llamado murex brandaris y eran los tintes más caros y exclusivos.
El tinte se decoloraba muy rápido con el lavado, así que era un acto de ostentación utilizarlo y mucho más aún usarlo en ropa de bebés, que se lava con mucha más frecuencia.

No hay un motivo del todo claro, pero por el 1700 se empezó a vestir a los niños varones con ropas y adornos rosados. Se cree que la moda de usar rosa en los varones surge en la Inglaterra de aquellos tiempos porque estos eran vistos como “pequeños hombres”, y los hombres usaban uniformes rojos, así que los niños debían usar rosa, que era una versión pequeña del rojo

Hace un tiempo causo revolución una publicación en redes sociales donde Theodore Roosevelt, quien fuera presidente de Estados Unidos entre 1901 y 1909 en una foto de estudio, cuando presumiblemente tenía unos dos años, luce un vestido blanco o crudo (al que llamaban color “lana virgen”) de algodón a media pierna, calza y zapatos estilo Guillemina y sostiene un sombrero. Pero era la vestimenta neutral que usaban niños y niñas hasta los seis años. El ajuar se sustentaba en lo práctico: cambiar pañales y llevarlos al baño es más fácil con vestido y el algodón blanco se puede blanquear con mayor facilidad.

Con respecto a la cuestión de cuándo se estableció la preferencia actual del rosa para las niñas y el celeste para los niños, se ha llamado la atención sobre un párrafo de la novela “Mujercitas”, de L.M.Alcott (1868), donde uno de los personajes propone distinguir a dos bebés mellizos de diferente sexo -al estilo francés, poniéndole un moño celeste al niño y uno rosado a la niña. Esto sugiere que, para entonces, en Francia ya existía esta costumbre, aunque en Estados Unidos  y su generalización global recién cristalizó por 1940.

Ya sabemos que un color no determina una conducta por eso, lo mejor es ponerse el color que cada uno prefiera sin necesidad de la aprobación del otro.

Gentileza: Beatriz Genchi – Museóloga-Gestora Cultural-Artista Plástica.

                 beagenchi@hotmail.com

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