San Rafael, Mendoza martes 24 de noviembre de 2020

LA VID

viñasEl cultivo de la vid para la producción de vino ha sido parte de la cultura humana desde hace más de 6000 años.

La vid y su producto, la uva, tienen una importancia económica extraordinaria: la uva es uno de los frutos más apreciados, nutritivos y ricos en vitamina C. Secas constituyen las pasas o sultanas, muy nutritivas. Las uvas maduras tienen también propiedades laxantes —lo mismo que el mosto— y son ricas en ácidos orgánicos y azúcares reductores.

De las pepitavino as se obtiene un aceite (entre el 12 y el 16% de las semillas es de aceite) con un alto contenido en ácido linoleico y oleico con propiedades cardiosaludables. Y, por fermentación del mosto, se obtiene el vino y sus derivados: alcohol, vinagre, etc.

En América, el cultivo de la vid llegó con los españoles. En Argentina comenzó en Salta para luego extenderse por diferentes provincias:
Mendoza y San Juan especialmente para diseminarse luego por todo el territorio. Una de las primeras cepas de variedad francesa, la reconocida Malbec, se ha adaptado a la zona de Cuyo mejor que en cualquier otra parte del mundo.

vinoEsto se debe a la particular orografía y composición  de los suelos de la provincia de Mendoza así como por el agua de riego proveniente de los deshielos desde las altas cumbres andinas.
A principios del siglo XX  comienza el surgimiento de la viticultura regional en la Región Noroeste (Salta – La Rioja – Catamarca).

A mediados del siglo XIX un hecho inesperado produce un quiebre en la producción de uva para vino en el continente europeo: un pequeño insecto chupador, la filoxera (Phylloxera vastatrix) arrasó los viñedos con enormes consecuencias económicas y sociales.

Este insecto es originario de América, donde no produce grandes daños, pero llevada a Europa y en un ambiente libre de sus enemigos naturales se convirtió en una plaga devastadora. Buscando como luchar contra este “enemigo” se importaron cepas resistentes desde América, sobre las que se injertaron las razas de Vitis vinifera europeas sobre las raíces «americanas». Se necesitaron más de 30 años para superar esta plaga. Desde que se utiliza este sistema la filoxera se ha convertido en un problema menor. Actualmente todos los viñedos del mundo excepto los chilenos y los plantados en suelos arenosos provienen de injertos de este tipo.

Pero ese pequeño insecto cambió para siempre el mapa de las zonas productoras de uva para los distintos vinos.

Es probablemente el primer ejemplo documentado de los riesgos que implica el movimiento de plantas y animales entre distintos ecosistemas, sin tomar los recaudos necesarios.

Ing.Agr. (U.B.A) Lidia Adriana Gaivironsky
Auditora de Calidad de Producciones Orgánicas, Sin transgénicos, con Identidad Preservada. email: lagaivi@gmail.com
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