San Rafael, Mendoza sábado 25 de septiembre de 2021

Mendoza, entre la incondicionalidad y los desaires del poder

Cobos, Jaque y Pérez debieron coordinar sus acciones de gobierno con el kirchnerismo en la Nación. Un vínculo intenso, marcado por las fluctuaciones de la política y sus protagonistas.

Mendoza, entre la incondicionalidad y los desaires del poderPérez y Cobos (con Jaque) conforman la trilogía de los gobiernos mendocinos en la era K.

En la comunicación política compiten los eslóganes. Se va sin escalas de la “década ganada” a la “década perdida”, según el lado del mostrador en el que los protagonistas se paran. Los diez años de kirchnerismo alternan luces y sombras en la relación entre gobierno nacional y provincial. En el terreno del pragmatismo, está claro que el gran logro de estos diez años sea la caída de la Promoción Industrial, que se verificó el 31 de diciembre del 2012.

Para seguir en ese terreno de lo obtenido, también es claro que uno de los grandes símbolos de la obra pública mendocina, el complejo Portezuelo del Viento, sigue siendo apenas una intención puesta en un papel firmado en San Rafael en agosto del 2006, cuando Néstor Kirchner y el entonces gobernador de Mendoza Julio Cobos iban en camino a sellar un acuerdo que llevaría al mendocino a la vicepresidencia.

Los inicios

Los diez años de kirchnerismo tienen una versión muy particular en Mendoza. Kirchner asumió el 25 de mayo de 2003 y acá en Mendoza Roberto Iglesias estaba por terminar su mandato como gobernador. Por esos días Iglesias empujaba a Cobos como candidato a gobernador, quien asumió en diciembre de ese año. Es decir, la década del festejo casi coincide con la llegada al poder del némesis del kirchnerismo y ambas figuras han influido, para bien o para mal, en el devenir de los diez años posteriores que se vivieron en la provincia.

Es que, mientras Cobos y Kirchner tejían la Concertación, Mendoza consiguió algunas ventajas comparativas. Nada que cambiara la provincia definitivamente, pero hubo algunos hitos que hasta el propio ex vicepresidente asume como positivos.

En el 2004 empezaron los vínculos y las promesas de fondos para obras y programas varios que se reiteraron a lo largo de los años subsiguientes. Entre las obras prometidas en las sucesivas visitas de Kirchner, las más destacadas fueron tres de las más renombradas de la historia de Mendoza.
Portezuelo del Viento, la línea Comahue-Cuyo y el tren trasandino. A esas hay que agregarle otra que empezó por aquellos años y que hoy aún no está concluida, aunque le falta muy poco: la doble vía de la ruta nacional 7 hasta el Arco de Desaguadero.

El 28 de agosto de 2006, cuando la Concertación ya era casi un hecho, Kirchner y Cobos firmaron el acuerdo por el cual la Nación reconocía el menoscabo provocado por la Promoción Industrial y en compensación se comprometía a invertir 1.000 millones de pesos para construir Portezuelo del Viento.

Ese mismo día, también se firmó el compromiso para llegar con la doble vía de la ruta 7 de Santa Rosa a Desaguadero.

Otro de los hitos de la época fue la construcción de viviendas. Uno de los años en el que más viviendas se construyeron fue 2007, con 3.700 casas. El último año de Cobos con el impulso del Plan Federal nacional, para fortalecer más al mendocino en su llegada a la Vicepresidencia. Este hecho hasta es reconocido por el propio actual gobernador Francisco Pérez. Cobos hizo en sus cuatro años 10 mil casas en total. Jaque hizo 6500.

Luego llegó la candidatura en la fórmula que encabezaba Cristina Fernández y, a los pocos meses, el voto “no positivo” de Cobos en el conflicto con el campo. Esa historia fallida también marcó las relaciones con la Nación gobernada por Néstor y Cristina.

Los vaivenes

Empezó otra historia. Celso Jaque fue uno de los primeros peronistas mendocinos en declararse incondicional de Néstor y Cristina. Sin embargo, nunca pareció conformar del todo al entorno presidencial. No faltan quienes digan que era una cuestión de estilos, o también la resistencia de Jaque para con algunas iniciativas nacionales como matrimonio igualitario o educación sexual en las escuelas. Así pues, hubo un sofocón muy fuerte en el gobierno de Jaque: el decreto 699 que revivía el régimen de Promoción Industrial en las provincias de San Juan, San Luis, La Rioja y Catamarca.

Otro sofocón fue la caída en la construcción de viviendas, dato que después de la gestión Cobos, que recuperó la construcción de viviendas a niveles importantes, fue un karma para Jaque.
Sin embargo el malargüino consiguió algunos hechos destacados, como el gasoducto Beazley-La Dormida en el 2008. El acuerdo firmado por su antecesor por Portezuelo cayó en las imposibilidades; para ese entonces resurgió otra megaobra para Mendoza, al menos en los papeles y en las noticias periodísticas: Los Blancos.

Hoy el complejo Los Blancos es quizá el mayor desafío que enfrenta la provincia. La obra fue preadjudicada y en los próximos meses empezaría a construirse el camino para llevar todo lo necesario para la construcción de las presas, si es que no hay contratiempos.

Hubo una obra nacional muchas veces prometida y que inauguró Jaque justo al finalizar su mandato: la línea eléctrica Comahue-Cuyo.

Por último, una de las sombras en la relación con la Nación fue la caída de la mina de sales de potasio en Malargüe (ya en el gobierno de Francisco Pérez). Se coloca en el balance de las relaciones entre Nación y Provincia porque es claro que había escaso margen de maniobra para que Pérez pudiera solucionar el problema de la minera Vale.

Cierto es que la minera se retira de algunas de sus explotaciones en el mundo y cierto es que mantiene otras. Y está claro que el panorama económico nacional influyó en la decisión de la empresa brasileña de levantar campamento de Mendoza. ¿El trasandino? El tren tantas veces prometido sigue siendo tema de anuncios sin fecha concreta.

Fuente: Diario Diario Los Andes Daniel Peralta – dperalta@losandes.com.ar

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