San Rafael, Mendoza martes 10 de diciembre de 2019

Everest al descubierto – Por:.Beatriz Genchi

Cada vez se hace más difícil escalar el Everest. Y no solo por el entrenamiento y predisposición que se necesita. Si no por lo que está quedando expuesto en las laderas de la montaña a medida que avanza el derretimiento de los glaciares.

Más de 4.800 personas han escalado el monte Everest que, con una altitud de 8.848 metros, es la montaña más elevada del planeta. Se estima que casi 300 montañistas han fallecido intentando llegar a la cumbre.

Se cree que al menos dos tercios de los cuerpos están enterrados en la nieve y el hielo. Ante el inicio de la temporada de primavera, algunos restos están siendo retirados en la arista china de la montaña, en la cara norte. Es algo que inquieta a los organizadores de las expediciones. «Debido al calentamiento global, los glaciares se están derritiendo rápidamente. Y los cuerpos que estuvieron invisibilizados allí, todos estos años, están quedando expuestos», señaló Ang Tshering Sherpa, expresidente de la Asociación de Montañismo de Nepal. «Hemos retirado montañistas que murieron recientemente, pero los que estaban enterrados hace muchos años también están apareciendo».

Un funcionario del gobierno de Nepal relató: «Yo mismo he bajado de distintos sitios del Everest cerca de 10 cuerpos en años recientes y muchos más están emergiendo». La Asociación de Operadores de Expediciones de Nepal (EOAN, por sus siglas en inglés) señaló que lidiar con la aparición de los restos no es fácil. La ley nepalesa requiere la participación de agencias oficiales para cualquier acción relacionada con humanos. «Este problema debe convertirse en una prioridad tanto para el gobierno como para la industria del montañismo», afirmó Dambar Parajuli, presidente de EOAN.  Y dice «Si están retirando los restos en la ladera tibetana de la montaña, nosotros podríamos hacer lo mismo en nuestro lado».

Científicos constataron que las lagunas en el glaciar Khumbu se están extendiendo y uniendo. Han percibido que el nivel del hielo en el campamento base y en sus alrededores sigue bajando y por ello los cuerpos están apareciendo. Varias investigaciones constataron que los glaciares de la región del Everest, al igual que los de gran parte del Himalaya, se están derritiendo velozmente y perdiendo volumen.

El ejército de Nepal drenó el Lago Imja cerca del Everest en 2016, cuando el nivel del agua subió peligrosamente debido al derretimiento del hielo. Otro equipo de científicos, incluyendo investigadores de las universidades de Leeds y Aberystwyth en Reino Unido, extrajeron cilindros de hielo del glaciar Khumbu y encontraron que la temperatura era mayor de la esperada. La temperatura mínima registrada del hielo era de −3,3C, dos grados más que la temperatura anual promedio del aire. “Pero también vemos restos debido al movimiento del glaciar Khumbu», señaló Tshering Pandey Bhote, vicepresidente la Asociación de Guías de Montaña de Nepal.

Algunos de estos accidentes en los sectores más elevados del Everest se transformaron en puntos de referencia para los montañistas. Un ejemplo, es un sitio llamado «botas verdes» cerca de la cumbre. El mojón corresponde a las botas que pertenecieron a un escalador que falleció allí, bajo una roca que sobresale. Sus botas verdes, miran hacia el camino que lleva a la cumbre.

Retirar los cuerpos de los campamentos más elevados puede ser tan difícil como costoso. Puede costar entre US$40.000 y US$80.000, según expertos. «Uno de los operativos más complejos que enfrentamos fue retirar un cuerpo que estaba a 8.700 metros, cerca de la cumbre», señaló Ang Tshering Sherpa. «El cuerpo estaba totalmente congelado y pesaba 150 kilos».

“Cualquier decisión relacionada con los restos es además una cuestión muy personal. La mayoría de los montañistas expresan su deseo de que, si mueren en el ascenso, sus cuerpos sean dejados en la montaña», afirmó Alan Arnette, un conocido escalador y autor de libros sobre montañismo. «Por ello los montañistas actuales dicen que sería irrespetuoso retirarlos, a menos que deban ser movidos porque obstruyen una ruta, o que sus familiares quieran recuperar sus restos».

La mayoría de los montañistas están advertidos y preparados para un avistamiento de ese tipo. Pero se van planteando cuestiones inesperadas como consecuencia del calentamiento global y según parece debemos ir acostumbrándonos.

Gentileza: Beatriz Genchi – beagenchi@hotmail.com

Museóloga-Gestora Cultural-Artista Plástica.

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