San Rafael, Mendoza viernes 18 de octubre de 2019

Rafa Nadal sigue creciendo frente a Sousa y ya está en cuartos

 WimbledonNadal golpea un revés en su partido contra Sousa. 

Vence al portugués por 6-2, 6-2 y 6-2, en otra muestra de determinación y solvencia. El estadounidense Sam Querrey será su próximo rival.

La Central del All England Club, siempre tan cuca y contenida, no pudo dejar escapar algún suspiro cuando Nadal cometió doble falta o en el momento en el que Joao Sousa se atrevió a conectar un resto ganador de derecha sobre primer servicio.

Era tal la superioridad del español, el grado de autoridad con el que dominaba el partido, que cualquier detalle que escapara de ese relato suscitaba asombro. Sousa, como Tsonga en tercera ronda o Sugita en el debut, fue carne de cañón para el número dos del mundo, que se impuso por 6-2, 6-2 y 6-2, en una hora y 42 minutos, y agrega más crédito, si cabe, en la consideración de crítica y público. Sí, porque de Nadal, campeón en estas pistas en 2008 y 2010, ya se habla en términos bastante serios, no sólo entre la grada, que le profesa desde hace tiempo un enorme cariño, sino también entre especialistas con muchos trienios en esto de cubrir torneos del Grand Slam. No son pocos quienes le ven ya en semifinales, incluso pasando por encima de Roger Federer, sin necesidad de irse a los medios de comunicación más inflamados de patriotismo.

Lo cierto es que el 12 veces campeón de Roland Garros arroja argumentos para la ilusión. Volvió a hacerlo ante Sousa, un treintañero que no se había visto en otra: jugando ante Nadal en la Central de Wimbledon en octavos del torneo. Número 69 del mundo y con tres modestos títulos de la ATP, el de Guimaraes tocó techo el pasado sábado cuando derribó a Daniel Evans, esmerado muchachote local, en cinco sets para ganarse plaza en el partido de su vida. Cuando se quiso dar cuenta, estaba 3-0 abajo y con dos servicios perdidos, sin que parte de los espectadores hubieran dispuesto casi de tiempo para acomodarse.

TIEMPO PARA GUSTARSE

Además de exhibir el plus de determinación con el que juega este año sobre la hierba londinense, Nadal dispuso de margen para experimentar; pudo acelerar aún más el juego, sin asumir demasiados riesgos con ello. Tuvo tiempo para gustarse, caminar hacia la red y conectar su delicada volea de revés. Sousa, siempre a partir de su derecha plana, redujo el aire contemporizador con el que había iniciado el encuentro. Total, debió decirse, voy a perder de una u otra manera, mejor hacerlo abandonando un poco la trinchera.

Todo resultaba inútil, pues está claro que Nadal no se anda ni mucho menos con chiquitas y elevó el tono ante el paso dado por su adversario. Siempre por delante en el marcador, desde el amanecer de cada parcial, el zurdo se metió en cuartos sin desgaste mayor para desafíos de otra exigencia. Los habrá, seguro, pero tal y como se le ve, parece más que listo a la hora de afrontarlos. Por segundo partido consecutivo, se fue sin conceder una sola pelota de break, contundente con el servicio y, además de los poderes contrastados durante años, en continua progresión con el revés plano, pues el cortado hace tiempo que es una de sus mejores armas en esta superficie.

El próximo rival de Nadal será Sam Querrey, número 65º del mundo. El gigante estadounidense (31 años) se impuso por 6-4, 6-7 (7), 7-6 (3) y 7-6 (5) a otro estadounidense, Tennys Sandgren, y buscará ante el mallorquín su segunda semifinal en Wimbledon. Será el sexto enfrentamiento entre ambos, con cuatro victorias para Rafa, que cayó en el último duelo entre ambos, la final de Acapulco de 2017.

El tenista de San Francisco se planta en cuartos con 100 ‘aces’ en el bolsillo, el mejor en esta estadística de todo el torneo, y con sólo un saque cedido en cuatro encuentros, habiendo salvado 15 de las 16 bolas de rotura que concedió.

Fuente:https://www.elmundo.es/deportes/tenis/2019/07/08/5d23485021efa084068b458c.html

 

Facebooktwittergoogle_plusredditpinterestlinkedinmail