San Rafael, Mendoza domingo 15 de septiembre de 2019

La Reina de la Independencia Argentina – Por:.Beatriz Genchi

Al día siguiente de haberse declarado la Independencia, se eligió la “Reina de la Independencia”.

9 de julio de 1816: Declaración de la Independencia Argentina.
Todo suceso importante, relevante, merece una celebración, un festejo, porque los hombres y mujeres hemos nacido para cumplir nuestras metas, pero también para festejar. Considerando que el día antes mencionado, en el Congreso de Tucumán se proclamó la existencia de una nueva nación libre e independiente, bien vendría reconocer con palabras lo sucedido el día después, el día que se festejó un acto patrio con absoluta libertad, una joven y promisoria libertad.

Conocida la noticia, que corrió como reguero de pólvora, un clima de júbilo inundó la ciudad norteña, que ese día se recibió de “cuna de la independencia”. Al día siguiente hubo desfiles militares y misa solemne, celebrada por Ignacio Castro Barros, quien pronunció una homilía memorable. En casa del gobernador Bernabé Aráoz hubo una breve sesión para conferir a Pueyrredón el grado de brigadier y designar a Manuel Belgrano general en jefe del desvencijado Ejército del Perú, en reemplazo de Rondeau. Esa misma tarde, el Director Supremo partió raudamente hacia Córdoba, donde lo aguardaba el general San Martín desde hacía ya varios días.

Por la noche se celebró un baile de gala en la histórica casona, al que concurrieron los congresales, el general Manuel Belgrano y numerosas damas y caballeros tucumanos. Paúl Groussac, dejó por escrito sus impresiones de esa jornada, que a su vez José Luis Busaniche recogió en sus Estampas del pasado: “Escuchando a doña Gertrudis Zavalía, parecía que llenaran el salón el simpático general Belgrano, los coroneles Álvarez y López, los dos talentosos secretarios del congreso, el decidor Juan José Paso y el hacedor Serrano… Oyendo a don Arcadio Talavera, aquello resultaba un baile blanco, de puras niñas imberbes, como él decía”.

Entre todas las mujeres presentes se eligió una reina: le tocó calzarse la corona a la bella Lucía Aráoz, a la que quien todos comenzaron a llamar “la rubia de la patria”. La joven competía en belleza con otra dama presente, que Groussac evoca con estas palabras: “la seductora y seducida Dolores Helguera, a cuyos pies rejuveneció el vencedor de Tucumán, hallando a su lado tanto sosiego y consuelo, como tormento con madame Pichegru…”.

El 10 de julio de 1816, se realizaron desfiles militares y por la noche se celebró una gran fiesta a la que concurrieron los congresales, el general Manuel Belgrano y numerosas damas y caballeros de Tucumán. Entre todas las mujeres presentes se eligió una reina. La corona le tocó a la hermosa rubia Lucía Aráoz, a la que todos comenzaron a llamar “la rubia de la patria”.

Gentileza: Beatriz Genchi – Museóloga-Gestora Cultural-Artista Plástica.

beagenchi@hotmail.com

 

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