San Rafael, Mendoza viernes 19 de julio de 2019

Ámbar falso en la prehistoria -Por:.Beatriz Genchi

 Un equipo de investigadores, liderado por el arqueólogo Carlos Odriozola de la Universidad de Sevilla, ha descubierto cuentas de collar de ámbar falsificado en dos enterramientos prehistóricos de España. Para elaborar las piezas, que datan de la Edad de Bronce (2.500-1500 a.C.), los creadores recubrieron distintos materiales pequeños con resina de los árboles y afirman que los procesos de intercambio durante la prehistoria podrían haber favorecido la presencia de piezas de ámbar falso.

Bueno, nada nuevo bajo el sol! Comerciantes sin escrúpulos engañaban con ámbar falso en la Península Ibérica hace cinco milenios.

Hace varios milenios, el ámbar era un objeto muy preciado para las poblaciones europeas. Era muy bonito, tan escaso y difícil de lograr, que se convirtió en un símbolo de estatus y poder.

Un estudio publicado recientemente en la revista PLOS ONE, y liderado por Carlos Odriozola, investigador de la Universidad de Sevilla, ha demostrado que tan pronto como en el tercer milenio antes de Cristo, hubo en la Península Ibérica quienes se afanaron en fabricar ámbar falso.

Los autores han concluido que por entonces se creó ámbar de imitación recubriendo núcleos de cuentas con hasta tres resinas distintas. Los investigadores han especulado que esta tecnología fue usada para imitar el brillo, color y traslucidez de la piedra preciosa.

Los científicos examinaron seis cuentas de ámbar falso extraídas de dos yacimientos situados en España: dos en la cueva de La Molina, en Sevilla, y procedentes del tercer milenio antes de Cristo, y cuatro de un enterramiento situado en la Cueva del Gigante, en Barcelona, procedente del segundo milenio antes de Cristo. Junto a estas, se encontraron también cuentas de ámbar auténtico.

Los investigadores usaron técnicas de espectroscopía de infrarrojos, difracción de rayos X , entre otras, para examinar la composición química y la estructura de las seis cuentas de ámbar.

Así averiguaron que todas ellas están fabricadas a partir de un núcleo, en algunos casos procedente de una concha de molusco, cubierto por varias capas de resina de pino. Y que, además, el enterramiento de las cuentas en las tumbas permitió la acumulación de calcita y otros minerales de calcio encima de estas. Por último, en el caso de La Molina, también se hallaron restos de cinabrio, (Sulfuro de mercurio, muy pesado y de color rojo oscuro) o bermellón (Polvo muy fino de cinabrio, de color rojo vivo con un tono anaranjado, que se emplea en la elaboración de pinturas).

Lo más interesante es que, aparte de estas cuentas de ámbar falso, en los enterramientos también se encontraron materiales exóticos y caros, como este bermellón mencionado, o como el marfil y el oro.

Por este motivo, los autores se han preguntado por qué personas con capacidad para adquirir esos productos, escogerían alternativas al ámbar auténtico. Su conclusión es que  fueron engañados cuando compraron, creyendo en un ámbar auténtico confundido con imitaciones.

Hasta ahora, muchos estudios habían confirmado la importancia ornamental y simbólica del ámbar. En la Antigüedad se pensaba que el ámbar poseía propiedades místicas o mágicas, siendo utilizado por muchas culturas como un talismán o remedio medicinal.

Gentileza: Beatriz Genchi – beagenchi@hotmail.com

Museóloga-Gestora Cultural-Artista Plástica.

 

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