Desde que asumió como entrenador, Gustavo Alfaro planteó la idea de jugar con Carlos Tevez o Mauro Zárate como conductores del equipo. O uno u otro. No fue terminante, pero sí dejó en claro que veía a los dos en esa posición, por detrás de la referencia de ataque (Darío Benedetto o Wanchope Ábila), y que competirían por esa plaza. Sin embargo, las circunstancias lo llevaron a incluir a ambos en el once titular y cada vez se convence más de mantener esta sociedad.

“Pueden jugar juntos; el tema es que sean complementarios. Si no, sumamos dos individualidades”, advirtió el técnico hace casi un mes. Y luego de su actuación contra los colombianos, considerará mucho más que antes su convivencia dentro del rectángulo verde.

El Apache había roto el silencio y criticó a Guillermo Barros Schelotto, al que acusó de traer al ex Vélez para borrarlo. Sus declaraciones no cayeron bien en el seno interno y enseguida pidió disculpas. Entendió que no era el momento de hacer catarsis pública en medio de la reconstrucción de Boca y el mea culpa llegó después de que Mauro pusiera paños fríos y Nicolás Burdisso, manager que vela por la armonía puertas adentro, le pusiera los puntos a su ex compañero Tevez y el resto del plantel.

Alfaro le renovó la confianza como futbolista a un Tevez que está reinventándose justo en el que, seguramente, sea su último año como profesional. Ya no cuenta con el mismo arranque de cuando tenía 20 años, aunque es más pensante y se toma un tiempo más para soltar la pelota. Y eso mismo hizo frente a Deportes Tolima para sentenciar el pleito.

Marco Pérez -en contra- y Benedetto habían adelantado al Xeneize antes de que el propio Pipa defendiera una bola quieta en defensa y se largara la contra con el correcaminosSebastián Villa, quien fue figura ante San Lorenzo y ratificó su levantada por Copa. Los últimos toques de un contragolpe de manual fueron de los otros componentes del cuarteto ofensivo propuesto por el DT. Tevez, sin egoísmo, aguardó por el momento exacto para cederle el esférico a Zárate que, en estado de gracia, no perdonó.

El abrazo entre Mauro y Carlitos puede llegar a significar un punto de inflexión para Boca (AFP)

El abrazo entre Mauro y Carlitos puede llegar a significar un punto de inflexión para Boca (AFP)

Alfaro analiza cada rival y escenario antes de plantar una formación en cancha y plantear un dibujo táctico. Pero no caben dudas que con el doble cinco compuesto por Iván Marcone y Nahitan Nandez, la zona de gestación tiene la espalda cubierta y puede dedicarse de lleno a su función (más allá de que se le exija aportar en la recuperación).

Y como alternativas, el cuerpo técnico dispone de opciones potables como BebeloReynoso (mostró cosas interesantes en los últimos partidos), Cristian Pavón (se rehabilita de una lesión y apuntan a recuperarlo futbolísticamente) y Agustín Almendra.

El abrazo que se dieron Tevez y Zárate no fue casualidad. “Después de Bolivia hubo un quiebre en el equipo, nos dijimos muchísimas cosas en la cara. De ahora en más este es el equipo que vamos a buscar, no importa quién juegue”, manifestó el 10 luego del 3-0 a favor. En Boca se limaron asperezas y eso se notó en la cancha. Si los jugadores dejan su ego de la línea de cal para afuera, el grupo crecerá y los objetivos serán tangibles.

Fuente:https://www.infobae.com/deportes-2/2019/03/13/el-abrazo-entre-zarate-y-tevez-que-le-hace-patear-el-tablero-a-alfaro-en-boca/