San Rafael, Mendoza domingo 21 de abril de 2019

¿Qué escenario económico internacional necesita la Argentina de Macri?

Rosario, 19 de Abril de 2018 El ministro de Agroindustria de la Nación, Luis Miguel Etchevehere, valoró la exportación de limones a Estados Unidos que se concretará este jueves desde el puerto de Rosario y defendió las políticas de apertura del mercado argentino. Foto: JUAN JOSE GARCIA

¿Qué escenario económico internacional necesita la Argentina de Macri?HAY TRES NEGATIVOS Y UNO POSITIVO PARA LA SUERTE DE LOS ACTIVOS FINANCIEROS Y LA ECONOMÍA –

Hasta que haya un plan en serio, nada va a favorecer más a nuestro país que el hecho de que no pase nada en el mundo.

O, en última instancia, que lo único trascendente que ocurra sea una mejoría en las relaciones comerciales entre EE.UU. y China.

 Todos los días, quienes analizamos el devenir de la economía argentina nos fijamos en gran cantidad de datos e indicadores. Todos seguimos pendientes del dólar, de las tasas, de lo que hace o deja de hacer el Banco Central y de lo que puede o no puede anunciar el ministro Dujovne. Es muy probable que todos estemos sobreestimando la real importancia de las variables locales. Y es así, después de todo. Ocurre que el peso, las acciones y los títulos públicos argentinos se mueven en sincronicidad con los activos de riesgo de muchos otros países emergentes. La única diferencia es que como Argentina es uno de los países emergentes con peor letra y deberes mal hechos en forma recurrente, las variaciones de precio de nuestros activos son muy superiores a las de otros mercados. Por lo tanto, dependemos mucho más centralmente de lo que ocurre en EE.UU. y otros países desarrollados, de lo que solemos visualizar en el día a día.
Y lo que hay que entender es que el equilibrio internacional en el que hoy transita la economía argentina es muy “finito”. Esto es vital para nuestra economía aunque mucho menos significativo para muchos otros países para los cuales el nivel de volatilidad que pueden tener las variables financieras ante los vaivenes de la economía internacional son muy inferiores.Básicamente hay tres escenarios negativos y uno positivo para la suerte de los activos financieros del país y para la economía argentina. Veamos cuáles son estos escenarios.

  • a) EE. prosigue creciendo a ritmo muy fuerte

Si este es el caso, la “pausa” que se ha tomado la Reserva Federal en su movimiento de suba de tasas de interés será sólo transitoria. En tal caso, la curva de rendimientos entre las tasas de muy corto plazo hoy en 2,5% anual y las de 10 años, que hoy cotizan en 2,66% anual, volverán a empinarse. Y la mezcla de una tasa de corto plazo de EE.UU. en suba y la de 10 años aumentando su diferencial con respecto a la de corto plazo es una combinación letal para los activos de países emergentes, dado que ello implica una suba de tasas de interés (y por lo tanto, de caída de cotizaciones de bonos) por partida doble. Ni que hablar entonces de lo que puede significar para países considerados de muy alto riesgo como Argentina. ¿Qué debería ocurrir para que este sea el escenario de probabilidad predominante? Pues bien: si las cifras de PBI o de empleo de EE.UU. repiten los guarismos evidenciados en las últimas mediciones, los mercados podrían volver a apostar a que la “pausa” en la suba de las tasas de corto plazo de la Reserva Federal es algo muy transitorio y que en junio o septiembre esta tregua financiera va a terminar con nuevas alzas. Este escenario nos conduce a la asfixia financiera.

  • B) Comienzo de un movimiento recesivo a nivel de países desarrollados

Los últimos datos vienen mostrando que Japón no sale de su ya larguísimo estancamiento, China viene creciendo ya mucho menos que hace unos pocos años y los datos de la Zona Euro no terminan de conformar a nadie, estando lejos el Viejo Continente de una verdadera salida a su dura recesión. Entonces, si los datos de la economía norteamericana en vez de mostrar un robusto crecimiento como en el escenario anterior muestran una declinación si aunque no abrupta, al menos apreciable con respecto a los últimos datos, entonces los mercados ya no anticiparán subas de tasas y la curva de rendimientos norteamericanos podría incluso revertirse, mostrando menores rendimientos en las tasas a 10 años que en las de corto plazo. O sea, el mercado podría anticipar un movimiento hacia una recesión en los países desarrollados. Aunque tal movimiento no fuera fortísimo, haría bajar las cotizaciones de monedas y activos de riesgo de mercados emergentes porque se podría pensar que el ingreso de capitales y la posibilidad de comercio internacional de este tipo de países serían declinantes y en tal caso, la probabilidad de repago de las deudas de tales países bajan considerablemente. Estaríamos entonces en un escenario similar -aunque mucho menos grave-que a las consecuencias para los países emergentes de la crisis de Lehman de 2008, cuando las tasas de interés en todo el mundo desarrollado en 0% anual no pudieron evitar ni la crisis global ni la fuga de capitales de todo país que no haya sido considerado del Primer Mundo. Incluso ni estos mismos se salvaron de la debacle y las cotizaciones de “riesgo país” de los mercados emergentes se fueron a las nubes. Con este escenario estaríamos igual que con el primero: con asfixia financiera.

  • C) Paralización en las conversaciones de comercio EE.-China

Este es un escenario menos abarcador que los dos anteriores, pero no por ello menos probable ni menos importante. Si algo hace que haya fondos de inversión en países desarrollados comprando activos de riesgo latinoamericanos es el hecho de que la globalización existe y se presupone que los países considerados periféricos tendrán acceso al crédito de otros países y podrán a su vez colocar sus productos en el Primer Mundo. Si las chances de esto decaen porque, por ejemplo, aumentan nuevamente las rispideces entre el Gobierno de Trump y China, el efecto directo es a la baja de las monedas y activos de riesgo de los países periféricos por efecto del pensamiento, en el Primer Mundo, de que los mercados en vías de desarrollo no podrán colocar sus productos, y por lo tanto no podrán fácilmente pagar sus deudas contraídas con el Primer Mundo y los bonistas en general.

  • d) Escenario de Mediocridad Global

Aunque parezca mentira, este es el escenario que más favorece a Argentina. Con Japón y Europa en recesión y tasas en cero o cercanas a cero. Con China sin volver a crecer más rápido, pero tampoco sin bajar más su tasa de crecimiento, y con EE.UU. resignando parte de su fuerte crecimiento, lo que podría hacer pensar al consenso de operadores internacionales de que las tasas no van a subir ni un poco más y que incluso podrían bajar un par de décimas. El escenario de mediocridad generalizada podría inducir a pensar que Argentina puede continuar “pedaleado en el aire”, pagando deuda con deuda del FMI y sacando recursos de la nada para honrar sus compromisos. Hasta que haya en nuestro país un plan económico en serio, nada va a favorecer más a Argentina que el hecho de que no pase nada en el mundo. O, en última instancia, que lo único trascendente que pase sea una mejoría en las relaciones comerciales entre EE.UU. y China. Un mundo mediocre nos permitiría a nosotros seguir con nuestra propia mediocridad sin tener que recurrir de manera apurada e impensada a un default o a otra calamidad. Toda otra alternativa podría acercarnos peligrosamente a una situación de asfixia financiera. Ese es el mundo que la Argentina de Macri necesita para seguir andando sin rumbo fijo, con más pena que gloria. Claro que es un escenario que no puede considerarse estable de largo plazo.

Fuente:https://www.ambito.com/que-escenario-economico-internacional-necesita-la-argentina-macri-n5015482

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