San Rafael, Mendoza miércoles 20 de febrero de 2019

Cristina Fernández de Kirchner se sentará por primera vez ante un tribunal el 26 de febrero

La justicia argentina confirma el inicio del primer juicio oral contra la expresidenta por corrupción

Afiches de apoyo a la expresidenta Cristina Fernández de Kichner en una calle de Buenos Aires.
Afiches de apoyo a la ex presidenta Cristina Fernández de Kichner en una calle de Buenos Aires. AFP

El martes 26 de febrero, la expresidenta argentina Cristina Fernández de Kirchner se sentará por primera vez ante un tribunal federal. Ese día, comenzará el juicio oral en una de las cuatro causas por corrupción que ya fueron elevadas a juicio. Kirchner deberá responder si es cierto que, durante su Gobierno, se benefició con contratos millonarios de obra pública al empresario patagónico Lázaro Báez, un ex cajero de banco que se convirtió en millonario gracias a su amistad con el fallecido presidente Néstor Kirchner. Las audiencias durarán al menos un año y se extenderán más allá de las elecciones presidenciales de octubre, para las que la ex mandataria estudia presentar su candidatura.

Fernández de Kirchner compartirá el banquillo con Báez, que ya está preso, y con el exministro de Planificación Julio De Vido, responsable de las inversiones del Estado en infraestructura durante los 12 años de Ejecutivos kirchneristas. Los jueces escucharán a los defensores de otros 13 procesados y las versiones de 138 testigos. Este será el primer juicio oral que enfrente la expresidenta, pero no el único que puede iniciar este año: hay otras tres causas a la espera de que los magistrados le pongan fecha y no será una sorpresa que la expresidenta se dedique a la campaña con todos esos procesos abiertos. Lo único seguro es que podrá permanecer en libertad durante los juicios, porque los fueros que tiene como senadora la protegen de cualquier arresto. El Senado, donde el peronismo es mayoritario, ha advertido de que mantendrá la protección judicial de Fernández de Kirchner hasta que haya una condena en firme —de la Corte Suprema—, algo que puede demorar años.

Los argentinos se preparan para una campaña electoral anormal, sumidos en una grave crisis económica, con el presidente Mauricio Macri dispuesto a pelear por la reelección y la principal líder de la oposición en medio de un raid judicial que recién comienza. El juicio que inicia el 26 de febrero intentará determinar si el Gobierno kirchnerista benefició a Lázaro Báez en detrimento de otros empresarios relacionados con la obra pública. Según el juez Julián Ercoloni, a cargo de la instrucción, la expresidenta había liderado una estructura que tuvo como “objeto de procurarle al empresario Lázaro Antonio Báez un lucro indebido, en perjuicio de las arcas del Estado”.

Báez era un ignoto empleado bancario hasta que se hizo con las primeras obras públicas del kirchnerismo en la provincia de Santa Cruz, donde Néstor Kirchner era gobernador. Durante los 12 años de Gobierno nacional del matrimonio Kirchner, la empresa Austral Construcciones recibió 52 contratos por unos 1.150 millones de dólares. La Justicia estudia sobreprecios y, en una causa conexa, el pago de presuntos sobornos mediante el alquiler simulado de bienes inmobiliarios de la familia presidencial.

Intento de retraso del juicio

Los abogados de Fernández de Kirchner intentaron posponer el inicio del juicio con el argumento de que faltaban diligencias, pero el tribunal encargado rechazó el pedido y confirmó la fecha de las audiencias. Kirchner intentó también, sin éxito, que la causa pasase de la justicia federal a los juzgados de Santa Cruz, por considerar que fue en esa provincia donde se desarrollaron los hechos investigados.

Fernández de Kirchner negó desde un principio que haya beneficiado ilegalmente con contratos del Estado a Báez y recordó que, incluso, no fue de los mayores contratistas del Estado. Según los datos que presentó su defensa, Austral Construcciones ocupaba el puesto número 45 en la clasificación de constructoras beneficiadas.

Un día antes de su presencia ante el juez, Kirchner tendrá otra audiencia, pero con el juez Claudio Bonadio, que está a cargo de la investigación de los llamados “cuadernos de la corrupción”. La expresidenta sumará su testimonio al de otros 100 exaltos funcionarios y empresarios, sospechados de participar de una trama de corrupción para cartelizar la obra pública a cambio del pago de sobornos. La presunta trama quedó apuntada en detalle en los cuadernos manuscritos de un chófer del ministerio de Planificación que participó, según su testimonio, en el traslado de bolsos cargados de dinero negro.

El vía crucis judicial de Kirchner tiene fecha inicio y su desarrollo tendrá un peso enorme en el desarrollo de la campaña. 2019, como 2018, no será un año tranquilo para los argentinos.

Fuente:https://elpais.com/internacional/2019/02/11/argentina/1549905938_315880.html

 

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