San Rafael, Mendoza sábado 21 de septiembre de 2019

Peronismo sin Perón, un espejo para el chavismo

Hugo Chávez hace el saludo militar durante un acto celebrado el 28 de diciembre de 2006, en Caracas. Daniel Galli-Miraflores / EFE

AP

BUENOS AIRES — Dos de los principales caudillos latinoamericanos, Hugo Chávez Frías y Juan Domingo Perón, transformaron la vida política y social de sus países. Colocaron a las masas de excluidos en el centro de sus políticas de bienestar, mostraron rasgos autoritarios y en el proceso polarizaron a su sociedades, desconocieron algunos derechos y se constituyeron en antagonistas de Estados Unidos.

Ambos tuvieron orígenes políticos similares: el venezolano era teniente coronel cuando protagonizó un fallido golpe de estado y el argentino fue figura estelar de un gobierno militar cuando era coronel. Su acción política trascendió fronteras y sus gobiernos populistas alimentaron un culto a sus personalidades a un pueblo que los eligió y reeligió.

Perón logró afianzar sus ideas como políticas de estado; algo que está aún por verse con el ideario chavista.

Mientras gobernaban, ambos sucumbieron a la fragilidad de su condición humana y fallecieron mientras gobernaban. Su partida creó incertidumbre en las muchedumbres que los siguieron. Chávez murió a los 58 años, víctima de un cáncer, Perón a los 78 años de insuficiencia cardíaca y renal. Ambos caudillos se valieron de un enemigo, sea la oligarquía, los terratenientes, las multinacionales o Estados Unidos, para convocar poder y simpatías alrededor de suyo.

Aunque Chávez se declarara un “peronista de verdad”, como también se llamó marxista o bolivariano, y se identificara con el sueño de Perón de que “nuestros países dejen de ser factorías del imperialismo”, las diferencias de ambos caudillos en su formación y el desarrollo de sus movimientos y gobiernos, así como el momento histórico que vivieron, hacen poco probable que el chavismo sobreviva a su sucesor de la manera cómo lo hizo el peronismo, dijeron analistas consultados por The Associated Press.

Una de las diferencias más claras entre chavistas y peronistas es que los últimos crearon una militancia a partir de la persecución a su caudillo luego de que Perón fuera enviado a un exilio de 18 años tras un golpe militar en 1955, que interrumpió nueve años de un gobierno muy popular.

“El mito de Perón se construye entre la distancia del exilio y el hecho de que no surja otra propuesta política superadora”, dijo Julio Bárbaro, dirigente histórico peronista, ex diputado y escritor del libro ‘1973, El regreso del General’. “El mito necesita de la persecución, pasó con el peronismo durante las 18 años de proscripción”.

En contraste, el chavismo enfrenta su primera prueba de fuego en las elecciones de 14 de abril contra Henrique Capriles, un duro contendor que a sus 40 años se convirtió en el más claro opositor que enfrentó Chávez en 14 años de gobierno al alcanzar un 44.3% de los votos en las elecciones presidenciales de octubre pasado.

Al momento, quien parece sufrir de las adversidades impuestas por el poder es el candidato opositor cuyas declaraciones y actos son censurados por la radio y televisión pública venezolana aunque en los últimos días, Capriles y el sucesor chavista, el presidente encargado Nicolás Maduro, han cruzado encendidas acusaciones mutuas.

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